Crecen los créditos en dólares para el agro
Los productores aprovechan la baja tasa de interés
28/05/2018 | 6:00
Medido en dólares, el stock de crédito orientado al agro continuó evolucionando favorablemente en el arranque de 2018, creciendo 20,6% en el primer trimestre del año con relación a igual período de 2017. Así, el agro actualmente recuperó los niveles de endeudamiento vigentes en 2013, luego de un proceso de reducción de deuda que tocó su piso en el primer trimestre de 2016.
Con relación al resto de las actividades privadas, desde el cambio de gobierno el sector agropecuario mostró un crecimiento algo mayor de su endeudamiento (22% vs 13,9%), comportamiento probablemente asociado a un mayor acceso al financiamiento en dólares, que se muestra como el segmento más dinámico de la oferta de crédito.
Dólar vs pesos
Si se desagrega la evolución del stock total de crédito según si se trate de financiamiento en crédito o en dólares, se destaca la fuerte preferencia de préstamos en moneda extranjera desde inicios de 2016. El stock de estos créditos aumentó 844% en el período, incluso superando los niveles previos a la instauración del cepo cambiario.
El stock de crédito en pesos, medido en dólares, muestra el comportamiento contrario y de hecho cayó 14% desde el cambio de gobierno. De esta manera, el 16,2% de la deuda del agro pasó a estar nominada en dólares en el primer trimestre de 2018, su máximo desde la salida de la Convertibilidad.
El marcado contraste en el desempeño del financiamiento en pesos y en dólares se debió a varios factores, pero lo central fue la diferencia en las trayectorias de las tasas de interés desde el cambio de gobierno, con un encarecimiento del financiamiento en pesos y un abaratamiento del financiamiento en dólares, en un contexto de relativa estabilidad cambiaria.
En particular, la tasa en pesos se vio impulsada al alza por una política monetaria dura que persigue el objetivo de bajar la inflación. De manera opuesta, la tasa en dólares se ubicó en niveles históricamente bajos, producto de la liberalización del mercado cambiario, que implicó un crecimiento de los depósitos en dólares, y de los ingresos de divisas procedentes del blanqueo, que operaron en el mismo sentido.
Cualquiera sea la actividad a la que se dedique la empresa agropecuaria, en todos los casos se observa el mismo comportamiento de privilegiar el financiamiento en dólares por sobre el nominado en moneda local. En efecto, si se desagrega el total del stock de deuda del sector agropecuario según producción principal (lechería, ganadería, cereales, oleaginosas o cultivos industriales), todas las actividades verificaron una caída de su stock de deuda en pesos, mientras que los pasivos en moneda extranjera se elevaron fuertemente. Resulta llamativa esta dinámica que, además, se da de igual forma en actividades productivamente diferentes y se produce incluso en actividades relativamente más orientadas al mercado interno y que mayoritariamente no poseen ingresos dolarizados. En ese sentido, las actividades que cuentan con ingresos en pesos “calzan” los créditos contra alguna actividad secundaria de la empresa orientada a la exportación.
En definitiva, la dinámica del crédito al sector agropecuario parece estar orientada más por factores macroeconómicos / financieros que los productivos particulares de cada actividad.
Fuente: Informe Macroeconómico. Aacrea.
