Alternativas para conseguir recursos después de la sequía

Los productores que requieran apoyo financiero adicional deberían acercarse lo antes posible a las entidades bancarias para planificar anticipadamente la renegociación de los vencimientos

22/05/2018 | 6:00

Aacrea realizó una mesa redonda con referentes de las divisiones de Agro de grandes bancos con motivo de las complicaciones financieras generadas por las restricciones hídricas generalizadas. Durante la reunión se consideraron las herramientas que se pueden emplear para atender las necesidades de fondos frescos en distintas actividades, las políticas de los bancos con los productores en Emergencia o Desastre Agropecuarios y las tendencias en las tasas. A continuación, los principales testimonios de los participantes.

 

Créditos para enfrentar la coyuntura

Agustín Ibarguren (ICBC): Vemos una situación similar a la de la sequía 2008/09. Los productos que tenemos disponibles son los mismos que los del año pasado, pero desarrollamos una política para extender plazos y períodos de gracia, sin que eso implique algo generalizado, porque la situación se analiza cliente por cliente.

Juan Martín Ocampo (Santander Río): Existen dos situaciones diferentes. Los clientes con una estructura mediana a grande van a estar afectados en menor medida porque tienen mayor espalda financiera o acceso a crédito. Los productores con menos escala pueden presentar casos más complejos, dependiendo de la zona en la cual se encuentren. Además, existe mucha heterogeneidad en el grado de afectación por sequía, con lo cual no sería conveniente realizar una acción masiva por parte de los bancos.

Los productos ofrecidos son los mismos de siempre, aunque vamos a atender con mayor flexibilidad los casos que lo requieran, porque entendemos la situación del negocio, de manera tal que vamos a estar acompañando a aquellos que lo necesiten.

Las tasas de referencia de los créditos en pesos siguen siendo elevadas, con lo cual no son las más adecuadas en el caso de productores que cuentan con activos dolarizados para tomar deuda en esa moneda; va a ser más provechoso reconducir deuda hacia dólares más que a pesos.

Un tema técnico: muchas veces hablar de refinanciación implica, frente a las regulaciones del Banco Central, cambiar de situación al cliente y eso puede ser perjudicial para el empresario y más en este momento, donde necesita una mayor ayuda financiera; con lo cual lo adecuado sería hablar de reconducción de un crédito –con mayores plazos– para no cambiar la categoría frente al BCRA.

 

Créditos en dólares

Juan Martín Ocampo: Vemos que las tasas en dólares presentan una tendencia a la suba. En largo plazo, a cuatro a cinco años, están en un rango de 6 a 8% anual, mientras que para capital de trabajo (hasta un año de plazo) podrían ubicarse en 4 a 5% en términos generales.

Federico Taffarel (Macro): Se va a analizar la situación de cada cliente caso por caso. Los bancos entendemos la situación actual, que es propia de los riesgos de la actividad; a los clientes que estén comprometidos se les va a dar plazo y, en los casos que deba extenderse mucho el plazo, seguramente se les requerirá alguna garantía.

Los productos son los mismos de siempre. Las tasas en pesos están más complicadas, son altas, mientras que en dólares son mucho más convenientes, aunque en las últimas semanas comenzó a registrarse una pequeña suba de estas.

Agustín Ibarguren: Con el blanqueo (de capitales), realizado dos años atrás, crecieron mucho los depósitos de dólares de los bancos y estuvimos muy líquidos, pero en los últimos meses el nivel de depósitos dolarizados se planchó, mientras que seguimos colocando créditos en dólares. Entonces, frente a una mayor demanda con una oferta estable, comienzan a subir las tasas.

Federico Taffarel: La mitad de nuestra cartera de agro se encuentra dolarizada en la actualidad.

 

Acercarse al banco

Anahí Larralde (Banco Galicia): En el caso del Banco Galicia, tampoco tenemos productos diferentes este año. El concepto, para los casos que así lo requieran, no es el de refinanciación, sino el de reestructuración de la deuda a mayores plazos, con las tasas más convenientes, que son las de las líneas en dólares. También tenemos la mitad de la cartera dolarizada.

Vamos a seguir acompañando al productor con una mirada de largo plazo. Invitamos a los clientes que se acerquen al banco para que hablen con su ejecutivo de cuenta, sobre todo anticipándose al vencimiento de las obligaciones; nuestro principal vencimiento lo tenemos en julio con la tarjeta (agropecuaria) y no es lo más conveniente esperar hasta ese momento para resolver problemas.

Federico Taffarel: Ese el principal consejo que podríamos dar: que se anticipen y se acerquen al banco, que no esperen a último momento porque, en ese caso, las decisiones que se pueden tomar son más limitadas.

Anahí Larralde: Exacto. Además, en algún caso se pueden llegar a requerir garantías y el tiempo de implementación de eso determina que cuanto antes se anticipe, mejor.

Agustín Ibarguren: Lo positivo es que los productores, en general, venían de una buena situación y la cartera de Agro de los bancos es sanísima. Los niveles de mora son casi inexistentes. Seguramente este año los bancos vamos a tener que ser más laxos.

 

Productores en Emergencia y Desastre

Mario Bahl (Banco Provincia): El Banco Provincia, por una decisión de política oficial, cuenta con líneas de crédito con tasas inferiores a las del mercado y, si bien no son montos para grandes empresas –que cuentan con otros recursos para sostener problemas climáticos–, hay créditos para productores bonaerenses en Emergencia Agropecuaria con tasas en pesos del orden del 12% anual, con cupos de hasta 1,5 millones de pesos por solicitante. En lugar de refinanciación, usamos el término “prórroga”, con lo cual el cliente posterga los vencimientos con las mismas condiciones de tasas.

La cartera del sector agropecuario es muy sana, por eso se sigue acompañando al productor. La tasa del 12% es para recomponer capital de trabajo para productores con certificado de Emergencia Agropecuaria; es a 48 meses con 24 de gracia. También existe un cupo adicional, que está bajo el amparo de las líneas (subsidiadas) de “Financiamiento para la producción”, que tiene una tasa anual del 9%, pero en este caso se requiere el certificado de Emergencia homologado por la Nación.

 

Créditos para para ganadería de carne y lechería

Juan Martín Ocampo: Hoy los ganaderos pueden acceder a financiamiento dolarizado, aunque eso depende de cuál sea la aversión al riesgo que tenga cada productor pecuario en función de la perspectiva de la evolución del tipo de cambio. Hoy muchos productores mixtos, que en su planteo son más ganaderos que agrícolas –porque los granos que producen son para consumo propio– están tomando financiación en dólares.

Los bancos estamos trabajando con funcionarios del Ministerio de Agroindustria en el desarrollo de un nuevo modelo de prenda ganadera que va a ser mucho más ágil y orientado, especialmente, a productores que trabajan en campo arrendados.

Además, hay otras herramientas disponibles, como pueden ser las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR); los bancos estamos muy activos con el mercado de SGR, que es una herramienta muy buena, especialmente para productores chicos.

En lechería estamos empezando a hacer algunas pruebas de financiamiento relacionadas con UVA (Unidades de Valor Adquisitivo, que se actualizan de manera constante en función de un índice de precios), con las cuales estamos ofreciendo créditos con una tasa del 9,5% a 10% + UVA. Se trata de una herramienta interesante para que el productor lechero tenga otras alternativas de financiamiento. También se está impulsando el uso del certificado lechero del Siglea (Sistema Integrado de Gestión de la Lechería Argentina, que unifica los datos de cada tambero recopilados por el Ministerio de Agroindustria, Senasa y AFIP) como una herramienta objetiva para hacer un seguimiento de las empresas. Con ella, el banco puede estudiar el cuadro de situación del cliente en el marco de un sistema que genera alertas cuando ocurren variaciones importantes de los indicadores de cada uno, como puede ser una reducción significativa de la producción de leche.

Mario Bahl: Hay un ida y vuelta con el Siglea, donde el Ministerio de Agroindustria (de la Nación) brinda información productiva de los productores tamberos, mientras que los bancos aportan datos de los créditos destinados a los clientes de ese sector. Permite seguir casi en tiempo real la situación de cada tambero.

Mario Bahl: Y además evita que el productor tenga que presentar papeles de manera recurrente.

Anahí Larralde: Es un desafío que tenemos por delante tener que pedir a los clientes cada vez menos documentación. Si bien tenemos exigencias por parte del BCRA en ese sentido, tenemos claro que debemos simplificar procesos para ser más ágiles en las operaciones. En ese sentido, tener a disposición datos en línea es algo vital. Todos los bancos estamos dispuestos a trabajar en equipo para que eso ocurra cuanto antes y reducir carga burocrática y los tiempos. Todo eso implica una transformación, en la cual pretendemos que todo se digitalice cada vez más para evitar que los clientes tengan que traer el formulario físico a la sucursal y para permitir un acceso más fluido a un flujo de información que sea trazable; si eso se traslada a todo el sistema bancario, se potencia la eficiencia de los procesos.