Cómo comercializar los granos en un contexto de incertidumbre

Pese a la volatilidad reinante, hay oportunidades para capturar buenos precios

28/06/2018 | 2:00

En estos días hay que tomar decisiones comerciales, tanto del saldo de la campaña 2017/18 como de la futura cosecha 2018/19, para lo que es necesario tener un panorama de lo que ocurre “tranqueras afuera”, y de las necesidades “tranquera adentro”.

 

Qué pasa en el mundo

Relaciones comerciales Estados Unidos-China: el presidente de Estados Unidos ratificó un arancel del 25% a la importación de productos chinos a su país, para proteger su industria local. China respondió reduciendo sus pedidos de soja, maíz y otros productos a Estados Unidos. Esto daría como resultado mayor stock de granos en ese país y reducción de precios sobre Chicago. (Factor bajista).

Clima en Estados Unidos: óptimas condiciones de implantación para soja y maíz. Se espera una gran cosecha 2018/19 de ambos granos. Sin embargo, los bajos precios internacionales amenazan a productores estadounidenses con márgenes negativos. (Bajista)

Petróleo internacional: es un producto con perspectivas suba en el mediano plazo, que presiona los costos de transporte e insumos al alza. Además, favorece a los granos por hacer más rentable la producción de biocombustibles. Sin embargo, el anuncio de aumento de producción de los países que integran la OPEP genera expectativas bajistas en el mediano plazo. (Alcista en el corto plazo, incierto a mediano plazo).

Carnes en el mundo: Con tendencia al alza de precios en el mediano plazo; seguirá creciendo su consumo en el mundo, con impacto en la demanda de granos (Alcista).

 

Panorama local

Ingreso de divisas del FMI: Genera mejor panorama financiero de mediano plazo, pero causa descontento social en el corto plazo.

Calificación de “Emergente”: Permite mejor mirada del exterior para hacer inversiones en nuestro país. La sociedad no apuesta por esta calificación.

Tipo de cambio y ritmo inflacionario: Peso devaluado aceleradamente entre mayo y junio. Se espera un salto inflacionario que se equipare al avance devaluatorio de estos dos meses.

Paro general: Fuerzas gremiales que hacen público su descontento respecto de las últimas novedades macroeconómicas y detienen el funcionamiento del país, elevando el nivel de conflicto social.

Seguramente habrá muchos otros temas por considerar, pero este resumen solo pretende evidenciar el nivel de desacuerdo que reina en el mundo y nuestro país. La importancia de considerarlo es que, en medio de este panorama, hay que seguir tomando decisiones y desarrollar negocios a partir de acuerdos comerciales. El desafío es generar buenos acuerdos en un clima de desacuerdos.

 

Estrategias comerciales para los granos

Enfoquémonos, entonces, en los granos y en los acuerdos que se deben planificar o redireccionar en el corto y mediano plazo:

Trigo: con precios récord históricos, el saldo de la campaña 2017/18 es de alrededor de 4 millones de toneladas, que representa un 23% de la producción. La exportación aceleró este año en sus compras y embarques, pero redujo su oferta de precios en el último mes. La industria hizo lo mismo, acordando ambos bloques en no presionar ofertas que vuelvan a picos de precios como los 250U$S/t que se pagaron en la segunda semana de mayo.

Las actuales propuestas de precios oscilan en torno de 230U$S/t y son suficientemente buenas como para recomendar no postergar ventas, sobre todo si se incurre en costos de almacenamiento o riesgo de pérdida de calidad comercial.

Con respecto al trigo 2018/19, considerando un avance óptimo de siembra que alcanza casi el 50% del área proyectada, los precios a cosecha podrían seguir un camino bajista. Por esa razón, los valores futuros enero-marzo 2019 son interesantes para cubrir valor. El porcentaje por cubrir podría rondar entre el 30 y el 40 del volumen que se proyecta cosechar.

 

Soja: con precios que alcanzaron picos de 320U$S/t en el disponible, aún quedan casi 8 millones de toneladas de soja 2016/17. Tal como se vio más arriba, hay factores internacionales y locales que podrían acentuar la volatilidad. Los actuales 280-285U$S/t permiten márgenes positivos tanto para el saldo 2016/17 como para la soja 2017/18, ya casi finalizando su cosecha.

Respecto de la soja 2018/19, que la incertidumbre del corto plazo no nos nuble la visión hacia la nueva cosecha, que se espera abundante, con superficie creciente en Brasil. Los actuales 276-285U$S/t de los futuros mayo y julio 2019, ofrecen márgenes positivos y buena rentabilidad. Se recomienda cubrir al menos un 20% de lo que se espera cosechar, a pesar de estar a tres meses de iniciar la siembra. Estas coberturas pueden ser flexibles a la suba, con opciones de futuros para ser más competitivos y reducir riesgos.

 

Maíz: Con más del 50% del área 2017/18 cosechada, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires la exportación viene comprando a un ritmo menor que el año pasado a esta fecha, con menor número de buques esperando cargar cereal. En ese marco, la presión de cosecha se hace sentir en los precios disponibles.

De 18 millones de toneladas ya cosechadas, más de 14 millones ya fueron comercializadas entre exportación e industria. Ahora, entre julio y diciembre se aceleran los pedidos de maíz de Brasil que, igual que nuestro país, sufrió recortes de rinde en los maíces tardíos. Por esa razón, se espera una reactivación del sector exportador en nuestro país a partir de julio.

Con un panorama internacional sostenido al alza en el mediano plazo, creemos que los actuales precios se encuentran presionados y deberían revertirse en el corto plazo. Por lo tanto, no se recomienda poner precio en torno a los actuales 157-160U$S/t.

Respecto al maíz 2018/19, con precios futuros de 163-165U$S/t, tampoco se recomienda cubrir valor en el corto plazo.

 

Conclusiones

En medio de la volatilidad y de la incertidumbre, no hay que no perder el enfoque hasta que se retome un camino de estabilidad y previsibilidad para hacer negocios. Que la incertidumbre no nos paralice, sino que nos desafíe a posicionarnos en objetivos claros “tranquera adentro” y utilizar las herramientas comerciales disponibles externas para asegurar su cumplimiento.

 

Fuente: Marianela De Emilio. Agroeducación.