Cómo proceder para la valuación de la empresa familiar
Hoja de ruta para evitar discusiones durante la venta de participaciones entre los socios
14/06/2019 | 2:00Valuar una empresa es ponerle un valor en dinero. Valuar una empresa familiar es, además, dejar sentado en la familia uno de los acuerdos fundamentales que aseguren la continuidad de su empresa a largo plazo.
Para qué valuar
No existe un sólo valor de la empresa familiar, cualquiera sea el método de valuación utilizado. Por eso, la primera pregunta por responder es: ¿para qué queremos valuar la empresa familiar?
- Para tener un valor de referencia para la venta de participaciones entre los socios.
- Para compensar patrimonialmente a los herederos de un socio fallecido.
- Para la división de bienes en caso de divorcio de un socio.
El motivo que impulsa la valuación influye en el valor de la empresa; por ejemplo, comprar el control accionario de una empresa es más caro que comprar una participación minoritaria.
Las operaciones de compra y venta de empresas o participaciones societarias nunca se negocian teniendo en cuenta solamente el valor de libros, porque el verdadero valor no puede saberse mirando solamente su balance, ya que éste generalmente se hace para cumplir con formalidades fiscales y no refleja su valor real.
El valor de una empresa no está determinado únicamente por su patrimonio; en la valuación deben tenerse en cuenta asuntos intangibles como el valor de la marca, de la cartera de clientes, el prestigio, la experiencia en la fabricación y/o en la venta del producto, su historial de cumplimiento en los bancos, el gerenciamiento, etc.; estos asuntos generalmente no tienen un valor contable y las diferencias pueden ser enormes.
Métodos de valuación
Los procedimientos más utilizados para valuar una empresa familiar son los siguientes:
- Método patrimonial real: considera el presente; la empresa se valúa por lo que tiene. Ese valor representa un piso por debajo del cual conviene cerrar la empresa y vender sus bienes por separado.
- Método de flujo de fondos descontados: mira hacia el futuro; la empresa vale por los beneficios que puede generar. Se incluyen en esta valuación aspectos intangibles como el valor de las marcas, la clientela, el prestigio y en general lo que vale como una empresa en funcionamiento.
Estos métodos no son mutuamente excluyentes; se pueden utilizar juntos o por separado.
Existen, además, otros elementos que intervienen en un acuerdo de compraventa de participaciones societarias, tan vitales de acordar como el valor mismo; por ejemplo, la cantidad de cuotas posibles, plazos, intereses, bienes a entregar como parte de pago, anticipos, penalidades por incumplimiento, etc.
Valuar la empresa todos los años es un ejercicio que permite a los familiares socios contar con un valor de referencia de la empresa familiar, para que cuando necesiten la valuación estén tan acostumbrados a realizarla que no haya discusiones.
Fuente: Juan Carlos Aimetta y asociados
