¿Cómo termina económicamente la campaña agrícola?

Los márgenes de soja y maíz son muy ajustados; en campo alquilado pueden ocurrir pérdidas

29/01/2019 | 2:00

Proyectar la rentabilidad en la agricultura es un rompecabezas diario donde el clima, los rendimientos esperados, el tipo de cambio y los sucesos internacionales la mutan de verde a roja, y viceversa, en cuestión de minutos.

En este informe se proyectan márgenes económicos de cultivos de acuerdo a escenarios probables de mínima, media y máxima en los precios por cobrar por los granos.

 

Márgenes esperados

En el cuadro, se calculan los resultados económicosde un modelo para la zona núcleo, compuesta por el Sur de Santa Fe y el Norte de Buenos Aires. Un modelo es una herramienta para calcular resultados en un momento dado y en una situación particular; por lo tanto no representa todas las condiciones de producción y cada agricultor debe realizar sus propios cálculos.

Si se toman las posiciones del 24 de enero en el Matba para trigo enero/19, maíz abril/2019 y soja mayo/2019, las “fotos” de resultado   hoy muestran lo siguiente:

Márgenes de la campaña 2018/19 para la zona núcleo con los precios de mercados a término

Fuente: Sobre la base de la revista Márgenes Agropecuarios y elaboración propia.

Del cuadro se desprenden los siguientes comportamientos:

Los resultados finales son muy ajustados en campos alquilados, cuando se suman costos de implantación, de estructura y de arrendamiento, sobre todo con soja de primera.La secuencia trigo+soja da números satisfactorios con el cereal y menos favorables con el cultivo de segunda.

En campo propio, todos los resultados son positivos, con el maíz de primera liderando el ranking. No obstante, soja de primera da un resultado  neto menor al que se hubiera obtenido de haber entregado el campo en alquiler.

Si estos cálculos se realizan con antelación permiten ver cuál es el precio de indiferencia a partir del cual los números se transforman en rojos y tomar coberturas al menos por un porcentaje de la producción que cubra los gastos de implantación.

Un tema no menor es incorporar en estos cálculos los costos financieros, ya sean bancarios o  comerciales. Asimismo, hay que considerar  la exposición de cada empresa a los riesgos de diferencia de cambio. Por más que se vendan productos en dólares, en el flujo de fondos proyectado hay que incluir posibles erogaciones por este tipo de ajustes.

 

Escenarios alternativos

A continuación se analizan los resultados posibles de obtener con un escenario de precios más favorables, que llegarían a 215U$S/t para trigo, 255 para soja y 155 para maíz.

Márgenes de la campaña 2018/19 para la zona núcleo simulando un escenario de precios más favorable

Cambiando los precios se modifican algunas variables como los  gastos de comercialización y los alquileres. Del análisis del cuadro se desprende que, aun con precios de 255U$S/t para la soja, los números siguen dando negativo para el único cultivo, pero se tornan más favorables los del doble cultivo.

En una simulación con precios menores a los que hoy proyecta el Matba por presión de cosecha (170U$S/t para trigo, 230 para soja y 127 para maíz), se obtienen los resultados del cuadro siguiente:

Márgenes de la campaña 2018/19 para la zona núcleo simulando un escenario de precios menos favorable

Con los precios considerados, a quien produce alquilando no le cierran los números de ningún cultivo y el dueño que produce por administración habría obtenido mayor renta alquilando el campo.

 

Conclusiones

Si se repasan los números de cualquiera de los esquemas, aún con  precios máximos la rentabilidad es escasa para quien se  juega a producir  por pura pasión, a pesar de los cambios de reglas, la falta de infraestructura  y de la ausencia de obras que se desnuda ante eventos climáticos extremos. A quien no hace las cuentas, tarde o temprano los números de la agricultura terminan gritándole lo que no consideró.

Ignorarlos sólo produce una tranquilidad efímera.  Es necesario anticiparse a los números para tomar medidas correctivas antes de que sea tarde y ya sea imposible mutar al terreno positivo.

 

Fuente: Mónica Ortolani. Salvador Di Stefano. Negocios e inversiones.