Ganadería: tranquilidad en los precios del gordo y de la invernada
Demanda interna debilitada, stocks en cámara y problemas en la cobranza le ponen un techo a las cotizaciones
23/04/2019 | 6:00Una oferta fluida, y una demanda del consumo interno que no quiere ni puede convalidar la fuerte suba de precios al mostrador de enero-febrero, determinan que en los últimos días el precio de la hacienda liviana de consumo haya caído sensiblemente. Hay stocks en cámara, cosa inusual en la Argentina, y se multiplican los problemas de cobranza en la calle.
El panorama anterior fue trazado por el consultor Ignacio Iriarte, director de Informe Ganadero, para quien «los valores de terneros y novillitos no caen más porque la oferta del feedlot, que aflojó fuerte en el primer bimestre del año, todavía no se ha recuperado». La oferta total se compone de mucha vaca y vaquillona pesada, y poco ternero y novillito, categorías cuya oferta se recuperaría recién en 45-60 días.
La exportación, afectada por el aumento del precio del novillo pesado -25% desde diciembre último-, se ve favorecida por la suba del R&L Hilton, que ya cotiza a 13.000 dólares por tonelada, y por la devaluación de los últimos diez días, «pero las ganancias industriales hoy se ubican muy lejos de las que tenían los exportadores en el primer semestre del año pasado», advierte Ignacio.
China sigue “imparable” y en los últimos meses se ha comenzado a vender no sólo vaca y toro, sino también algunos cortes del delantero y de la rueda. Fuertes inversiones en las plantas exportadoras, y también en buena parte de la industria consumera, que se prepara para exportar, aunque sea al principio a “terceros países”.
Invernada
Iriarte analizó el precio actual del ternero de invernada en relación a los valores históricos. «En octubre del año 2015, un par de meses antes de las elecciones presidenciales, el ternero de invernada de 180 kg valía, a plata de hoy, unos 87 pesos por kilo. Cualquiera fuera el que ganara las elecciones, se descontaba que iba a cambiar para bien la política ganadera», recordó el analista.
Con el triunfo de Macri, las expectativas favorables aumentaron y en diciembre el ternero trepó a los 106 pesos de hoy por kilo, un 32% más que lo que cotizaba en ese momento el novillito de 350-390 kg en Liniers. Durante el año 2016 los precios de la invernada, inflados por un exceso de expectativas, empezaron a ceder, y el año cerró con el ternero a 75 pesos, con un 26% de diferencia positiva con relación al gordo.
Durante todo el año 2017 los precios reales se estabilizaron, promediando los 71 pesos, pero manteniendo una relación positiva con el gordo, con un sobreprecio que osciló entre el 8% en abril y el 34% en diciembre. El año 2018, marcado por las sucesivas devaluaciones, que incrementaron el precio del maíz y arrastraron al feedlot a un terreno de fuertes pérdidas, llevaron al ternero a tocar un mínimo de precios, con unos 58 pesos por kilo, perdiendo toda prima en relación al gordo: en el mes de julio del 2018, el valor del ternero de invernada cotizó un 3% por debajo del gordo en Liniers, diferencia negativa que no se veía hace muchos años.
Hoy el precio del ternero cotiza, en términos reales, un 25% por debajo de octubre del 2015, y un 38% por debajo de fines del 2015, cuando asumió Macri. La diferencia positiva de compraventa (negativa para el feedlot) ha desaparecido, y todo indicaría que durante la próxima zafra el ternero de invernada se comercializará con valores similares al gordo, o sea 1 a 1, o incluso por debajo.
Cuando el maíz era barato por las retenciones, por el atraso cambiario y por las trabas a la exportación, el margen de utilidad del feedlot, que representa el 60/70% de la demanda por terneros, daba para pagar una prima del 10-25% por el ternero de invernada.
Desde fines de 2015 el precio del gordo ha subido un 210%, y el precio del maíz lo ha hecho un 430%. Iriarte indica que, en la mayoría de los países que terminan su ganado a corral en forma predominante, el valor del ternero de engorde guarda una relación inversa con el precio del grano. En una universidad de Estados Unidos le dijeron una vez que: “Si el maíz fuera gratis, el precio del ternero tendería al infinito”. Un comprador de terneros, que trabaja para grandes feedlots, le indicó: “El precio del ternero es una variable residual de los precios reales del gordo (hoy bajos) y del precio del maíz» que en tres años subió un 400%. No es de extrañar que haya hoy estos bajos precios reales para el ternero de invernada.
