Girasol: buenas condiciones productivas, bajos precios de venta

Se esperan rindes de tendencia, pese a una helada del 8 de enero

13/02/2019 | 6:00

Los girasoles tempranos del sur bonaerense arrancaron en buenas condiciones de humedad y recibieron lluvias regularmente durante a noviembre, diciembre y enero. “El agua escaseó en las últimas dos semanas, pero los cultivos prometen rendimientos cercanos al promedio histórico”, afirma el consultor Benjamín Banks. Los girasoles tardíos también evolucionan satisfactoriamente. En general, los cultivos no enfrentaron muchas adversidades, excepto la helada del 8 de enero, que fue particularmente perjudicial en las partes bajas de algunos campos de la zona costera. El daño por heladas se manifiesta durante la floración, con capítulos deformados o plantas multifloras entre otros síntomas. La mayor parte de los cultivos no alcanzó todavía la floración; sólo los más tempranos están volteando pétalos. Con ese panorama y el de otras zonas, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires calcula una producción de 3,9 millones de toneladas, mientras que Oil World estima 200.000 toneladas menos.

 

Precios opacos

En materia de comercialización, los productores no han concretado ventas anticipadas por los bajos valores ofrecidos, del orden de 8140 pesos por tonelada a principios de semana. “La intención es retener el producto esperando mejores precios, un objetivo que no será fácil en un contexto de créditos escasos y caros, por lo que dependerán de la propia financiación”, observa Banks.

El precio del aceite de girasol está recuperándose en Rotterdam y en el mar Negro, y el valor de paridad de la semilla era de 9292 pesos por tonelada a principios de la semana según la secretaría de Agroindustria.

“Algunos productores mixtos podrán retener el girasol vendiendo hacienda gorda y demorando la reposición, pero esa decisión desaprovecharía la oportunidad de comprar terneros con una relación muy favorable”, advierte el consultor. “Otros esperan que, en un año electoral, surjan créditos a tasas más bajas para la implantación de la fina”, conjetura.

“La soja y el maíz tampoco tienen precios que inviten a venderlos anticipadamente y utilizar esos fondos para pagar las cuentas y retener el girasol; sólo quedan los fondos de la cebada y del trigo, que se vendieron con buenos precios”, agrega.

En la cosecha fina, en Tres Arroyos el mejor resultado se obtuvo con cebada. Al momento de entregar los granos, la forrajera valía 207 dólares por tonelada vs 200 del trigo, rindió 1000 kilos más por hectárea y liberó el lote antes para la siembra de soja de segunda. Ahora, la relación cambio: la forrajera vale 170 y el trigo 200, pero la mayoría de los productores de la zona vendió en plena cosecha, sobre todo lo que sembraron en campos alquilados.