La corrida del dólar es diferente a la de 2018

Está originada principalmente por factores externos

09/03/2019 | 6:00

A mediados de semana, la suba del dólar despertó los miedos del año 2018 cuando la cotización se duplicó. No estamos ante igual escenario, ya que el tipo de cambio subió principalmente por razones externas.

La suba del dólar no estuvo mal, si se tiene presente la inflación que corrió desde el 28 de septiembre, cuando el mayorista tocó $41, y la actualidad. En el último trimestre de 2018 la inflación fue del 11,2% y en el primer trimestre de este año rondaría el 10% anual. Un dólar a $ 42,50, entonces, no debería parecer una locura.

Por otro lado, las monedas se devaluaron en la región: tanto el real como el peso mexicano perdieron valor, aunque no en la magnitud del peso argentino. Sucede es que en esos países la inflación es del 3% anual, y en la Argentina es del 3% mensual; por ende, es lógico que la devaluación de nuestra moneda sea más importante.

Además, hay una salida tipo manada de América Latina. El MSCI, un calificador  estadounidense de fondos de capital, inversión, deuda y de otras herramientas de cartera, cambió la ponderación del índice emergente: elevó del 5% al 20% a China en detrimento de América Latina. Esto es lo que generó una salida tipo manada de inversores de la región.

Este fenómeno impactó en la Argentina: En primer lugar, el riesgo país pasó de 699 a 783 puntos en menos de una semana; a su vez, la cotización del peso argentino pasó de $39,00 a $43,50 en el segmento mayorista en el mismo periodo. En el caso de las acciones, la baja del índice Merval fue de los 36.000 a los 33.000 puntos.

 

Dolarización preelectoral

Los inversores se están dolarizando, fenómeno que se ve en la relación entre plazos fijos en pesos y en dólares. En el último año, los plazos fijos en pesos aumentaron el 43,6% y las tasas que pagaron los bancos se ubican en torno del 35% anual. Los plazos fijos en dólares aumentaron el 30% en igual plazo y la tasa que pagan no llega al 2% anual. Los inversores se están dolarizando a un buen ritmo, pero la devaluación del peso de esta semana es atribuible a factores externos más que a la dolarización interna.

Por otro lado, se habla mucho de política, pero aún falta bastante para que se tomen decisiones trascendentes. La lista de candidatos a presidente cierra el 22 de junio, y tanto Mauricio como Cristina Fernández están evaluando si compiten o no. Las encuestas mandan y la posibilidad cambios en el escenario es está abierta.

¿Podría volver la corrida cambiaria? Será difícil porque el Banco Central seguirá subiendo la tasa y sacando pesos del mercado y esto secará la plaza. No obstante, el Banco Central solo puede vender si el dólar llega al techo de la zona de no intervención, es decir $50,00. No se ve a la divisa llegando a ese precio y, por ende, el BCRA no tiene que vender por ahora.

Las reservas se ubican en 68.345 millones de dólares y deben ingresar 10.800 millones más del FMI, lo que implicaría que pronto se ubicarían en torno de los 79.000 millones. Es difícil pensar que el dólar se desboque con tamaña cantidad de reservas, salvo que un evento internacional nos complique. Algunos medios de comunicación lucran con estas noticias y potencian la incertidumbre. Sin embargo, no hay más incertidumbre que la que había en la última semana de febrero.

 

Venta de soja

Un negocio para analizar: la soja con entrega en el mes de noviembre vale 249,7U$S/t y el dólar a noviembre cotiza a $55,45. Esto implica que se puede vender la soja en los mercados de futuro a un precio de 13.840$/t cuando hoy vale  9700$/t, con una diferencia del 42,7% en apenas 8 meses; eso es mucho más elevado que una tasa de plazo fijo que paga el 38% anual.

Además, si se necesita el dinero hoy, se puede hacer un cheque por $13.840 y se  cambia en un banco a una tasa del 29% anual; por 8 meses pueden descontar el 20%, lo que implicaría que se armaría un precio de 11.000$/t, cuando hoy la soja vale 9700; se le gana un 13,4% adicional o $ 1300 por tonelada.

Para eso hay que operar en el futuro Rofex. Hay que dejar garantías para vender la soja y el dólar futuro; si los precios bajan hay que reponer garantías, si suben no.

 

 

Fuente: Salvador di Stefano