La crisis actual no es comparable con la de 2001 ni con el “efecto Tequila”

El sistema financiero está sólido, no hay corrida bancaria y la mayoría de los depósitos está en pesos

14/08/2018 | 3:36

La crisis que vive el país no es comparable con la que desató en 2001, con la del “efecto Tequila” y menos aún con el Lava Jato de Brasil. La Argentina tiene un sistema financiero sólido, no hay corralito y crecen los depósitos a plazo fijo. Es una crisis distinta; el pasado no es comparable.

 

“Efecto Tequila”

El “efecto Tequila” fue una crisis que se dio en diciembre de 1994. México sufrió un fuerte retiro de capitales y una gran devaluación. En la Argentina había tipo de cambio fijo y los capitales externos retiraron sus fondos.

Los bancos locales habían tomado dólares en el mercado financiero y habían prestado en pesos; eso generó una corrida hacia el dólar y los bancos temblaron. El mayor problema del efecto Tequila fue que nuestros bancos no estaban capitalizados ni sólidos; había una gran banca cooperativa que estaba en proceso de reconversión y la salida de depósitos dejó al sistema al borde la insolvencia.

México pudo recomponerse de la crisis por un crédito que le dio Estados Unidos, en el marco de que ambos eran socios del Nafta. La Argentina realizó un gran esfuerzo presupuestario y salió adelante con una política de privatizaciones y endeudamiento.

Nuestro país hoy tiene un sistema financiero sólido, no tiene Convertibilidad y la mayoría de los depósitos están en pesos, no en dólares. Es un escenario distinto.

 

Crisis de 2001

La crisis del año 2001 se dio porque había una corrida bancaria en un sistema financiero bimonetario, en el marco de la Convertibilidad. La política económica del gobierno nacional de aquella época era muy errática y se había quedado sin crédito externo.

Se desató una crisis política en la alianza gobernante, con renuncia del vicepresidente y vacío de poder. El ministro de economía era Domingo Cavallo, quien el 3 de diciembre de 2001 instauró un corralito, que luego se transformó en un corralón. Los bancos se quedaron sin dólares, el Banco Central sin reservas y la crisis económica se llevó puesto al gobierno de Fernando de la Rúa, tras lo cual se produjeron los fatídicos hechos del 20 de diciembre, los cinco presidentes en una semana y todo lo conocido.

Hoy no tenemos la Convertibilidad ni un corralito en el sistema financiero. Los depósitos a plazo fijo en pesos suman $ 1.164.852.000.000, una cifra nunca vista, muy superior al stock de Lebac, y aumentan a razón de 72,9% anual.

Los depósitos a plazo fijo en dólares suman 7958 millones y crecen un 18,4% anual. Entre ambos conceptos suman 48.125 millones de dólares, frente a reservas de 57.580 millones.

El sistema financiero tiene colocados la mayoría de estos depósitos.

En síntesis: hay depósitos en pesos y en dólares en ascenso. El dinero depositado en bancos esta prestado y un 28% está colocado en encajes del BCRA. El nivel de liquidez de los bancos es elevado y en los últimos meses la demanda de crédito ha disminuido.

 

Riesgo país

Si no es una crisis como en el año 1994 ni tampoco como la de 2001, ¿por qué el riesgo país es tan elevado?

Porque la Argentina es uno de los países con más deuda colocada en el exterior. Sin embargo, dicha deuda es poco relevante sobre la deuda total. La exigible es de sólo 145.887 millones de dólares que corresponden al sector privado; las deudas de agencias del Estado y con organismos multilaterales son renovables si se pagan los intereses.

Los vencimientos de la deuda privada son los siguientes, expresados en millones:

 

Entre los años 2018 y 2019                    U$S 39.389              27,0%

Entre los años 2020 y 2024                    U$S 40.556              27,8%

Entre los años 2025 y 2034                    U$S 46.246              31,7%

Entre los años 2035 y 2089                    U$S 19.695              13,5%

 

El 79,6% de esta deuda es a tasa fija, el 66,9% está nominada en dólares y el 82,4% esta instrumentada a través de título públicos.

Para entrar en cesación de pagos, no nos tendrían que renovar los títulos púbicos que vencen entre 2018 y 2019, que suman 39.389 millones de dólares. Como se espera que dicho vencimiento sea renovado, no se ven causas para ingresar en cesación de pagos a corto plazo.

 

Conclusiones

No estamos en un escenario similar al que se vivió en el efecto Tequila y en 2001. Cuando se produjo el Lava Jato en Brasil era el gobierno de turno el inculpado. Renunció a la presidencia Dilma Rouseff y quedó como titular el vicepresidente, Michel Temer, que también está sospechado de corrupción. En la Argentina el presidente no está sospechado y el mecanismo de robo se dio en el gobierno anterior. Es probable que Mauricio Macri se presente a la reelección y posiblemente puede ganarla, ya que la oposición esta manchada por la corrupción.

 

Fuente: Salvador Di Stefano