La devaluación del peso licuó los pasivos del Banco Central
El gasto público se redujo medido en dólares
23/05/2018 | 2:00
La devaluación del peso licuó los pasivos del Banco Central, básicamente representados por la emisión monetaria y por las Lebac; esto le generó una baja de los pasivos 33.290 millones de dólares en 4 meses y medio y le permitió crecer patrimonialmente, ya que los activos cayeron solo 18.067 millones.
“El Banco Central licuó la enorme cantidad de pesos que emitió en el mercado y el gasto público en pesos; por eso, probablemente, logre un mejor resultado fiscal”, observa el consultor Salvador Di Stefano.
Dólar y tasas
Para el analista, luego de la devaluación el dólar actual está caro y juzga muy probable que el tipo de cambio real baje en las próximas semanas. “El BCRA tiene un buen stock de reservas y un gran apoyo del exterior. La Argentina recibió financiamiento del Banco de Basilea y recientemente ingresaron unos 3000 millones de dólares de fondos del exterior que todavía no están contabilizados. Si a esto se le suma la probabilidad de un acuerdo con el FMI por un monto de aproximadamente 30.000 millones de dólares, no deberíamos tener problemas para que el tipo de cambio vuelva unos pasos para atrás”, adelanta el consultor.
Además, recuerda que en las próximas semanas hay vencimientos impositivos muy importantes: hay que pagar ganancias y luego vienen los anticipos. En julio hay que abonar el aguinaldo. Todas estas obligaciones se deben atender con tasas que superan el 40% anual.
Las tasas activas son muy altas: el adelanto en cuenta corriente cuesta 40,5% anual; los préstamos personales, 43,0% anual. Con estas tasas de mercado las pymes estarán en severos problemas, según Di Stefano.
Perspectivas
“En el FMI dicen que Argentina no tiene una crisis, tiene un hipo”, grafica Salvador. ¿Qué es un hipo? Una contracción espasmódica, involuntaria e intermitente del diafragma, causando una inspiración súbita y cierre abrupto de la glotis. Habitualmente es benigno y transitorio.
“La crisis argentina está calificada en el exterior como benigna, porque permitirá acelerar el ajuste fiscal, y transitoria, porque el FMI le dará la dotación de liquidez necesaria para poder surfear la coyuntura”, se explaya.
El FMI prestará unos 30.000 millones de dólares. Nuestro país aporta una cuota de aproximadamente 4500 millones, por lo que tiene derecho a un crédito de 22.000 millones. Hasta allí tomará dinero a un costo de aproximadamente 5% anual. Si supera dicha cifra pagará un adicional que todavía no está determinado. “En la actualidad, si la Argentina sale a colocar un bono a 10 años, lo conseguiría a tasas de dos dígitos, con lo cual el FMI es una muy buena opción”, apunta el analista.
“Además, tener un auditor adentro del Estado termina la discusión del gasto público; ahora los funcionarios tendrán que estudiar qué medidas tomar para poner en marcha el aparato productivo, y dejar de hablar de Lebac, dólar e impuestos”, concluye.
