La economía que viene, según gane Mauricio o Alberto

Perspectivas del dólar, salarios e inflación

22/06/2019 | 6:00

Si la elección presidencial fuera ganada por la fórmula oficialista, es muy posible que el Fondo Monetario Internacional, que hasta ahora aportó 58.000 millones de dólares para resolver los problemas de la Argentina, haga un esfuerzo adicional y transforme el crédito actual en un Crédito de Facilidades Extendidas a 10 años, exigiendo las reformas laboral, previsional e impositiva. No se descarta que pueda prestar algo más de dinero si estas reformas se llevan adelante. El Gobierno está evaluando una reforma laboral por decreto; ojalá se pueda consensuar en el Congreso.

La fórmula opositora Fernández-Fernández no deja de sorprender. No ha mencionado quien será su equipo económico, pero se dejan trascender ideas fuerza: prefieren una mayor presión tributaria, el cepo al dólar y un mercado interno robusto. No hablan de llevar al país a la cesación de pagos, sino que piensan renegociar con el Fondo Monetario Internacional, como el oficialismo, y potenciar Vaca Muerta.

Con esos datos, lo que más preocupa es el potencial cepo al dólar y la posibilidad de un tipo de cambio mucho más elevado que el actual; de allí el posicionamiento en el mercado de futuros por parte de los inversores.

 

Dólar contradictorio

La cantidad de contratos de dólar futuro a vencer supera los 5000 millones de dólares, una cifra que se acerca bastante a lo que sucedió en 2015. Sin embargo, mientras muchos inversores se aseguran capturar un dólar a futuro, en el mercado disponible el billete baja. Casi una contradicción en un escenario de alta especulación.

El mercado muestra poco apetito por el dólar en el mercado disponible. El Tesoro Nacional vende 60 millones de dólares por día, la tasa de interés de plazo fijo sigue en el 50% anual, hay una recesión muy importante y a nadie le sobra un peso para comprar dólares en la plaza. Entre los años 2011 y 2019 el dólar subió el 1000%; su cotización se multiplicó por 10 en 9 años. Sin embargo, el uso y las costumbres hacen que los argentinos se refugien en dólares ante un escenario electoral.

La pregunta que muchos se hacen es: ¿Por qué los especuladores compran dólares a futuro? Los inversores ven al dólar en $43,66 en el precio contado mayorista y a 56,50 en diciembre de 2019.

 

Contexto internacional e interno

En el mientras tanto, el mundo le sonríe al oficialismo: la tasa en Estados Unidos se ubica en el 2% anual y en Alemania y Japón son negativas, es decir te cobran para tenerte el dinero.

Los precios de los granos suben, la leche está a buen precio para el tambo y es muy probable que la carne comience a escasear ante el avance de la fiebre porcina africana.

En el plano local, la recesión no se detiene, los índices de producción industrial preanuncian nuevas bajas en la actividad económica y solo el campo muestra mayor actividad. El comercio sigue en problemas y la construcción mejora. En resumen, los centros urbanos muestran un muy bajo nivel de actividad, desempleo y caída del poder adquisitivo de los salarios.

Con datos oficiales del Indec, a febrero pasado, mientras la inflación se ubicaba en el 55% anual, los salarios aumentaban solo el 38% anual; esto implica que no hay recuperación del poder adquisitivo, lo que impacta directamente sobre el consumo.

El Gobierno hizo anuncios para revertir el escenario recesivo: “Ahora 12”, la probable desgravación de ganancias en el medio aguinaldo, créditos a través de Anses a jubilados y beneficiarios de Asignación Universal por Hijo. A principios de julio se cobrará el aumento trimestral a jubilados y pensionados, mientras que las Asignaciones Universales aumentaron el 47% en marzo pasado.

 

Conclusiones

El mundo le sonríe al gobierno argentino, ya sea por el escenario de hiperliquidez internacional, como también por la suba de los precios de las materias primas.

La economía real sigue con destrucción de los puestos de trabajo, pérdida de poder adquisitivo del salario, alta inflación y falta de financiamiento.

Si el Gobierno gana las elecciones hay expectativa de que lleguen inversiones, crédito externo y reformas estructurales de largo plazo.

Si gana la oposición no se sabe qué reformas estructurales aplicarán, pero el esquema monetario y fiscal será muy distinto, lo que hace presumir un dólar más picante, y eso determina que los inversores compren en el mercado de futuro.

En uno u otro caso, nadie habla de no pagar la deuda; esto debería generar un impulso alcista en el precio de los bonos en dólares, pero por el momento no ocurre. En las próximas semanas se verá si pueden superar el máximo que alcanzaron en febrero pasado.

Los mercados están operando en modo binario, igual que las propuestas electorales. Nadie quiere estar del todo comprado y tampoco del todo vendido. El mundo ayuda en esta coyuntura, pero los que mandan son las encuestas y el humor social. Lo determinante será el resultado de las PASO el 11 de agosto, que marcará el rumbo del mercado.

 

Fuente: Salvador Di Stefano