La financiación de los insumos agrícolas, un desafío en el actual contexto macroeconómico
Se restringieron muchas fuentes de apoyo a los productores
16/10/2018 | 9:09
¿Cómo financiar los insumos para las siembras 2018/19? Esta es una de las preguntas más recurrentes este año, porque el financiamiento tradicional bancario de capital de trabajo muestra tasas de interés en pesos que van del 50% al 80%. Frente a esa situación, para muchos insumos agrícolas se está usando el canje por granos, con relaciones insumo/producto razonables comparando con las históricas.
También se han usado las tarjetas de agro, que han ofrecido algunas alternativas con días libres o con tasas de interés del 20% al 30% anual, pero con tendencia creciente.
Varias empresas adelantaron su financiamiento bancario y tomaron tasas en dólares al 6% anual hace un par de meses, que ahora superan el 9%. También, algunos exportadores han ofrecido adelantar fondos a determinados clientes con tasas en dólares del 6% al 8% anual contra entrega de granos a cosecha.
Los que están obligados a tomar dinero bancario para cubrir sus “baches” financieros, en general optan por plazos cortos (dos a tres meses) esperando un cambio del costo del dinero en diciembre/enero para ahí “rolear” ese financiamiento nuevamente a menor costo.
Otras alternativas
Otra forma de financiarse es alargar los plazos de pago a proveedores. Hoy, el que recibe un cheque a plazo lo “pasa” y ese instrumento remplaza momentáneamente la falta de liquidez del mercado.
En las empresas también ha habido ajuste de dividendos y de gastos de mantenimiento de mejoras. Y en algunos casos se ha modificado el esquema productivo: por ejemplo, en empresas mixtas se vendieron animales de recría en lugar de terminarlos gordos, o se vendió parte de las vaquillonas a usar para reposición.
Además de lo expuesto precedentemente, en algunos casos se están postergando inversiones y/o usando reservas financieras o patrimoniales de otros años. En algunos campos alquilados, se renegocia la forma de pago con el dueño de la tierra, con mayor proporción a cosecha.
En resumen, se asume que hay que financiar la campaña de alguna manera apostando a que el clima acompañará a la fina y la gruesa generará rentabilidad con los precios esperados a cosecha y rendimientos históricos.
Fuente: Consultora Zorraquín-Meneses
