La inflación del primer semestre de 2016 superará el 15 por ciento
Por esa razón, hay pocas posibilidades de una baja importante en las tasas de interés
19/02/2019 | 11:24El mercado financiero ha tenido un giro copernicano en los últimos meses. En diciembre teníamos una tasa del 70% anual en pesos, que abruptamente cayó al 43% anual, mientras que la cotización del dólar sigue un recorrido lateral desde el 30 de agosto a la fecha. Sin embargo, ni la baja de tasas, y menos aún la estabilidad del dólar, generaron un vuelco positivo a la economía argentina.
Panorama complejo
La economía urbana, producto de los cambios bruscos en los costos de los servicios públicos, caída del margen de rentabilidad y suba de gastos generales, ingresó en una dura recesión económica que no tiene una pronta recuperación en la mira. Mientras, la economía agropecuaria espera con ansiedad que la cosecha no se trunque por el mal clima.
Los servicios públicos han pasado a ser tan importantes como el alquiler en muchos rubros de la economía. Esto ha elevado los gastos de estructura y para hacer sustentable el negocio hay que incrementar las ventas, buscar una mayor escala y financiar el capital de trabajo necesario para lograr dicho objetivo.
No es fácil vender más cuando el capital de trabajo es escaso, las tasas de interés son aún elevadas y los emprendedores no tienen otro camino que financiarse con capital propio. En muchas oportunidades no existe ese capital como dinero físico; sin embargo, hay importantes stocks en las empresas que se están liquidando para conseguir dinero fresco para financiar la reconversión.
Lo que preocupa es la enorme cantidad de pequeños emprendimientos que están cerrando y la falta de oportunidades de ocupación para aquellos empleados que estaban desarrollando tareas en estos negocios. Es así como se ha comenzado a notar una suba importante del desempleo, que comienza a impactar en el consumo masivo.
Rosario es una de las ciudades del país donde más han crecido las segundas, terceras y cuartas marcas; los individuos buscan no bajar la cantidad consumida y están dispuestos a aceptar una baja en la calidad si el precio lo permite.
Esperanzas en el otoño
Para el mes de marzo habrá un aumento en la clase pasiva y para aquellos que cobran las asignaciones universales por hijo; no es un tema menor. Según un último relevamiento, involucra a 12.420.000 personas, que representan el 30% de la población.
Para el mes de abril, muchos empleados del sector privado deberían estar cobrando los incrementos de salarios que se negocian en paritarias. El total de trabajadores privados suma 6.164.100. Suponiendo que un 50% estará cobrando aumentos salariales, estaríamos rondando unos 15 millones de personas con mejoras en los ingresos familiares. Si se le suman los aumentos que recibirán los empleados del Estado, que son unos 3.172.300 trabajadores, habrá un total de aproximadamente 18 millones de personas con más ingreso en sus bolsillos, lo que representa el 40% de la población argentina. Esto debería dar lugar a una mejora en la actividad económica en el segundo trimestre del año.
Inflación, tasas y dólar
La mayor preocupación pasa por la inflación. Febrero no estaría lejos de la marca de enero; esto estaría diluyendo los incrementos salariales que recibiría la clase activa y pasiva desde abril en adelante.
El combate contra la inflación lo tiene al Gobierno contra las cuerdas. Para el primer trimestre del año la inflación rondaría el 9%, mientras que para el segundo caería al 7%. Estas cifras estarían dando una inflación proyectada superior al 30% anual.
Este factor traerá aparejado un escenario muy ajustado en 2019, una búsqueda incesante de ofertas, un consumidor racional y empresas buscando promocionar productos para elevar ventas y financiar los gastos de estructura.
En estos días se ve que la tasa de interés ha iniciado un recorrido bajista, pero rápidamente el tipo de cambio se pone en alerta. Los desafíos para el Gobierno radican en el segundo semestre, cuando las elecciones presidenciales digan presente y el mercado se prepare ante un escenario binario de propuestas.
Las elecciones se desarrollarán entre el 11 de agosto y el 23 de noviembre. Comienzan con las primarias, siguen con la elección general del 27 de octubre y la segunda vuelta el 23 de noviembre.
Los argentinos tienden a dolarizarse cuando hay elecciones presidenciales. En 2016 el atesoramiento de los individuos y empresas ascendió a 12.326 millones de dólares; en 2017 a 17.758 millones y en 2018, a 18.019 millones. Esto implica que en los últimos dos años los argentinos compraron en el mercado unos 1500 millones de dólares por mes. Este comportamiento podría repetirse e incrementarse en un escenario de indefinición en las urnas con modelos tan disimiles enfrentados.
El dólar hoy está en un valor atractivo. El alto voltaje de la contienda electoral llevará a muchos inversores a decisiones emocionales y seguramente el precio del dólar será mucho más elevado que el actual.
Conclusiones
La baja de tasas de interés ha llegado a niveles aceptables en función de la alta expectativa de inflación vigente, del final abierto que se ve en la elección presidencial y de una demanda de dólares que irá creciendo con el correr de las semanas.
Como aspecto positivo hay por delante una muy buena cosecha, un Gobierno con altos niveles de reservas y el financiamiento asegurado para los años 2019 y 2020.
La Argentina no explota, pero será un año de emociones, difícil de transitar, y si cada uno no traza una estrategia empresarial, será complejo tomar decisiones sobre la marcha.
Fuente: Salvador DI Stefano
