La sequía ya trae complicaciones económicas y financieras en las empresas

La suba del precio de los granos no compensa la caída de los rendimientos

19/02/2018 | 11:43

La situación financiera de las empresas de cualquier actividad agropecuaria se presenta complicada por la sequía. La falta de producción es lo que más “lastima”. Hay que ver cómo termina esta “película climática”, pero la rentabilidad será negativa o muy escasa en muchos casos.

El aumento del valor del dólar y la suba de los precios de los granos va a hacer más suave la caída para los que siembran, aunque una buena parte de esta suba irá para los dueños de la tierra que tengan los campos arrendados.

En los planteos ganaderos y lecheros se observa un aumento de costos de suplementación, sin existir aumentos relevantes en los precios de venta de la carne y leche.

Obviamente, la situación económica es y seguirá siendo muy ajustada. El ánimo no es el mejor. Vienen meses donde habrá que tomar decisiones difíciles. Seguramente habrá margen para capturar oportunidades en los distintos negocios, pero en un marco mucho más amenazante que el imaginado poco tiempo atrás.

 

Precios de los granos

Los mayores precios sólo compensan una parte de la baja de producción por dos razones:

– Las subas tienen en cuenta una falta de oferta “promedio” de la Argentina, dentro de un mercado mundial ofrecido. Además, el precio local de la soja tiene retenciones y vemos solo una parte de la suba.

– En general, el productor fija precios en precampaña a través de ventas forward por una parte de su producción esperada. Ante una sequía como la actual, esa cobertura queda en precios inferiores, y al faltar mercadería, el remanente por vender a mejores precios es inferior o inexistente, con lo cual la suba de precio (que refleja el promedio de faltante) no compensa totalmente la falta de mercadería. A veces el faltante es de tal magnitud que no es posible, siquiera, entregar los forwards ya comprometidos (la peor combinación).

En el cuadro se aprecia la variación de precios de los granos entre enero y febrero de 2018, que va del 7,8 al 10,4%.

        Evolución del precio de los granos

Negocio ganadero
La falta de lluvias también está complicando a la ganadería. Las pasturas, base de la producción ganadera y lechera, sin rebrote suficiente, obligan a bajar la carga y a aumentar el costo de suplementación. Además, hay atraso en la siembra de verdeos y de nuevas pasturas en región pampeana, con dudas en el logro de la futura cadena forrajera.En muchos campos de cría ya se realizó el destete de terneros en forma temprana y se han vendido o encerrado para suplementar.

El precio del ternero pesado (190 kilos o más) sigue en 40-42$/kilo. El liviano (menos de 160 kilos) cotiza en el orden de 43 a 45$/kilo, aunque con variaciones importantes según zona. El novillo se mantiene en los 36 a 38 $/kilo, con una relación compraventa en el orden de 1,10 a 1,15, buena para el que va a reponer luego de vender. El valor de los vientres no repunta.

En resumen: precios de venta que no se mueven y costos que aumentan en kilos de carne. Es un corto plazo complicado para los ganaderos, pero con un entorno de largo plazo atractivo por los nuevos mercados abiertos, por el impulso dado a la exportación y por la reasignación de cupos para cumplir la cuota Hilton este año. Además, se están acentuando los mecanismos de control de la evasión, clave para ser competitivos en el largo plazo.

 

Negocio lechero

La actividad tambera también está demandando más suplementos que lo habitual. Trabaja con mayor gasto de alimentación y, en muchos casos, con menor producción debido a las altas temperaturas.

La Subsecretaría de Lechería muestra que la producción aumentó 13% en 2017 respecto a 2016. El consumo interno aumentó en quesos (+6%), leche en polvo (+18%) y otros productos lácteos (+5%) y disminuyó en leche fluida (-9%). Como contrapartida, las exportaciones cayeron un 25%, a pesar del aumento de precio de la leche en polvo entera del 33% en dólares.

La lechera es una actividad que requerirá mucho esfuerzo e inteligencia para sostener su competitividad. En la industria, Sancor está logrando un acuerdo con sus acreedores para disminuir sus pasivos y continuar con el proceso de venta a Fonterra. En La Suipachense, Verónica e Ilolay también se avizoran problemas.

 

Fuente: Zorraquín, Meneses y asociados