Las dos caras de la economía: bien la macro, mal la micro
El gobierno de Mauricio Macri está encauzando los aspectos fiscales y monetarios, pero la población no lo percibe
05/06/2019 | 8:50Mauricio Macri aplicó el gradualismo a lo largo de su mandato porque pensó que tendría liquidez y tasas bajas durante mucho tiempo. Por eso, diseñó un ajuste prolongado en el tiempo. Sin embargo, no vio venir a tiempo la guerra comercial entre China y Estados Unidos ni la sequía en nuestro país. Las dos cosas dejaron a la Argentina sin crédito disponible, lo que disparó el ajuste más importante de la historia argentina.
Las precisiones anteriores corresponden al consultor económico Salvador Di Stefano y fueron desarrolladas durante un programa especial de Canal Rural.
Microeconomía en problemas
En 2019 el Gobierno sigue haciendo el ajuste. Como consecuencia, en muchos comercios se caen las ventas y se funden los negocios que estaban mal parados. “Hay muchos problemas de liquidez y luego de solvencia, que después desembocan en convocatorias de acreedores o en quiebras”, advirtió Di Stefano.
En el primer trimestre del año todos los indicadores fueron negativos: la evolución de la inflación, las ventas de alimentos y electrodomésticos, etc. Los asalariados perdieron mucho poder adquisitivo y recién recuperarán algo en junio-julio con las paritarias y el aguinaldo.
Todos estos fenómenos “afectaron mucho a los grandes centros urbanos, donde se nota un malhumor social muy grande. Alejándose de ellos, la situación mejora por el aumento del precio de los granos. Cotizaciones más altas impulsan ventas de maíz y soja, que contribuyen a planchar el dólar”, diferenció Salvador.
En síntesis: la Argentina dejó atrás lo peor en materia económica, que se habría dado en el primer trimestre, y para el segundo trimestre se puede esperar una tendencia a la estabilización. De junio en adelante, lentamente podría empezar una recuperación de la economía y un descenso de la inflación, que podría llegar al dos por ciento en julio.
Macroeconomía bien orientada
“La macro argentina está muy bien; el proceso que llevó adelante el presidente Macri es increíble: tenía un déficit fiscal primario de 3,8 por ciento del PBI y lo llevó a 0. La balanza comercial, que era deficitaria, pasó a positiva. El turismo cambio de tendencia. La balanza de pagos comenzó a equilibrarse y la deuda externa está mejor manejada, al pagar un interés del 4 por ciento anual en vez de 8”, alabó el analista en las pantallas del canal.
“Cristina Fernández hizo una micro espectacular para los consumidores y destrozó la macro. Ahora hay un gobierno que mejora la macro y destroza la micro. No se puede encontrar un gobierno que maneje bien la macro y aliente la micro porque no tenemos políticas de Estado”, criticó Di Stefano.
Así, la micro no puede aprovechar la mejora de la macro. Por ejemplo, no se aprovecha bien la demanda de carne de cerdo provocada por la fiebre porcina. Los exportadores argentinos están embarcando medias reses hacia China y van a provocar escasez y encarecimiento de bondiola y de otros cortes de cerdo en el mercado interno. Lo que tendría que traer más dólares al país termina siendo un problema para el mercado interno porque aumentan los precios de los alimentos. Una política de Estado consensuada, en cambio, establecería que se exporten las menudencias y los cortes que no son demandados por el consumo doméstico. Se generaría, así, una cadena para exportación y otra para el consumo interno y se invitaría a generar inversiones para aumentar el stock de madres en nuestro país.
“Tampoco hay una política para la ganadería de carne: el stock actual vacuno es el mismo que el del año pasado. Menos aún, una estrategia para llevar el ovino a la mesa de los argentinos”, objetó Salvador.
En resumen: La población ve que le iba mejor con la micro de Cristina Fernández que con la de Macri. Ahí tiene que hacer cambios el actual presidente, mientras termina y ordenar la macro.
La inversión en la Argentina
¿Vale la pena que los extranjeros inviertan en nuestro país? sí porque no va a haber cesación de pagos, gane quien gane en las elecciones, según Di Stefano.
“El FMI vigila a los países del mundo. Cuando ve que hay uno con problemas de liquidez, lo asiste, como hizo con la Argentina”, explicó.
A nuestro país le correspondían 13.500 millones de dólares, pero con ese monto entraba en default. Por esa razón nos prestaron 57 millones; con esa cantidad se solucionaban todos los problemas de liquidez.
Si la Argentina pasaba de un problema de liquidez a uno de insolvencia tenía que ir a una reestructuración voluntaria de la deuda. Pero si supera el problema de liquidez y comienza a colocar bonos, no la necesitará. Nuestro país no tiene un problema de insolvencia sino de iliquidez transitoria, que deberá atenderse con exportaciones y recuperación de la economía.
“Hoy la Argentina está en una situación parecida a la del período 2003-2007. En esa época se podían comprar activos muy baratos comparado con el resto del mundo, que permitían recuperar la inversión en poco tiempo. Por ejemplo, hoy están accesibles los campos y los inmuebles urbanos como inversión”, apuntó el consultor.
“La Argentina seguirá siendo sostenida por los organismos internacionales porque si tuviera problemas se lo llevaría puesto a Brasil. Ambos países configuran más del 50 por ciento de Sudamérica y la irradiación de un problema regional se proyectaría a toda América Latina. Entonces, es menos costoso evitarlo qué impulsarlo”, razonó.
En síntesis: invertir en la Argentina es atrayente comparado lo que vale la tierra, un inmueble o un negocio en nuestro país versus el resto del mundo.
Escenario electoral
“Los candidatos a presidente con más posibilidades de ser elegidos cometen el error de prometer mucho”, fustigó Salvador.
“Alberto Fernández dice que vamos a volver a ser felices. Sin embargo, no podrá volver a subsidiar el 95 por ciento del costo de la energía o del gas. Tampoco puede prometer tasas de interés negativas en un contexto de inflación alta, porque funde al Banco Central. Ya no es posible el default con los acreedores”, fundamentó.
“Mauricio Macri sigue haciendo reformas macroeconómicas sin políticas de Estado y sin cuidar la micro y también esté equivocado. No obstante, es el más racional de los dos en términos de política económica, aunque los dos prometen más lo que van a poder cumplir”, concluyó.
