Los debates pendientes en torno de la Ley de semillas
A fines de 2018 hubo un dictamen de la Comisión de Agricultura que debería tratarse próximamente en el recinto
02/04/2019 | 6:00La Argentina se debe una ley de semillas desde la apertura del proceso democrático. “Se gastó mucho tiempo en discusiones, pero a fines de 2018 se obtuvo un dictamen de la Comisión de Agricultura que puede ser tratado en el recinto para una media sanción próximamente”, indicó el diputado Luis Contigiani, en declaraciones a Canal Rural.
Hay distintas opiniones en torno de este tema, principalmente si hay que pagar o no el uso propio de las semillas y si la ley debe ser de interés público o no. En ese sentido, Contigiani entiende que “hay que ir un esquema donde las empresas más grandes, de índole comercial e industrial, paguen regalías y mantener el uso propio a los agricultores genuinos”.
Si la ley no se declarara de interés público, lo que no prohíbe se puede hacer en el ámbito privado, como, por ejemplo, contratos como los de la variedad Intacta. Si se declarara de interés público, en cambio, no se podrían concretar acuerdos de forma privada. “Si la ley dijera, por ejemplo, que el único modo de pago de la regalía es en la venta de la semilla, el pago deberá hacerse durante la comercialización de las bolsas y no de otra manera”, aclaró el diputado.
“La Comisión de Agricultura que preside el diputado Atilio Benedetti buscó acuerdos que generaran una situación intermedia entre los intereses extremos. Intentó avanzar para llegar al recinto y sancionar una Ley durante 2019. Hay conciencia de que hay que actualizar la legislación para que haya nuevos desarrollos genéticos y para evitar que el mercado ilegal de semillas siga funcionando”, agregó Contigiani.
“Es preciso desarrollar una visión estratégica buscando el equilibrio y considerando que la agricultura de estos tiempos es cada vez más de laboratorio; la innovación tecnológica en el campo vegetal es cada vez más vigorosa”, destacó.
Trigo resistente a la sequía
Un ejemplo de lo expresado más arriba es la tecnología de resistencia a la sequía incorporada recientemente a una variedad de trigo. Este evento nació en la Universidad Nacional del Litoral, de la mano de la doctora Raquel Chan, y luego fue tomado por Bioceres hasta desarrollar la variedad comercial qué podría aumentar los rendimientos de 12 al 15% en cultivos que enfrenten condiciones de estrés.
Hasta ahora, las autoridades no autorizaron la siembra de este trigo por temores comerciales. Ante ello, Contigiani precisó que “es razonable evitar inconvenientes en los mercados, pero no hay que descartar que el freno a la difusión de este evento tenga algo que ver con los intereses económicos de oferentes de semillas que no tienen esta tecnología”.
“Tal vez si el evento hubiera sido desarrollado por una gran empresa multinacional, la actitud oficial hubiera sido más benevolente”, conjeturó.
“Hay que evitar los problemas con los importadores, pero simultáneamente se puede ir acordando y negociando cómo se hizo en 1994 con la soja RR, cuando nadie la conocía entre los compradores “, desafió.
“No se puede detener el desarrollo de la tecnología y habrá que defender el producto porque un material con resistencia a la sequía es algo que los productores van a demandar, tarde o temprano”, concluyó.
