Los productores deben construir una estrategia y un mensaje claro en términos ambientales

Se debe explicar bien a la sociedad la necesidad de los tratamientos con fitosanitarios y los beneficios de los productos transgénicos

24/04/2019 | 6:00

Críticas a pulverizaciones agrícolas con insecticidas, herbicidas y fungicidas, cuestionamientos a los alimentos transgénicos y a otros ítems de la producción agropecuaria son formulados recurrentemente por movimientos ambientalistas y representantes de intereses comerciales. Frente a esos ataques María Beatriz “Pilu” Giraudo diagnosticó que “al sector agroindustrial le falta un mensaje claro y contundente hacia la sociedad en el que se involucren todos los actores».

Giraudo participó de un programa especial de Canal Rural en el que criticó que “personas de otra actividad, preparadas para otra cosa, se opongan a definiciones basadas en la ciencia, que dan respuesta a las necesidades de la población“.

“Quienes opinan que se deberían prohibir las aplicaciones de fitosanitarios, por ejemplo, deberían saber que, si no se usaran estratégicamente para combatir las enfermedades, plagas y malezas, exigirían productos mucho más tóxicos que los empleados actualmente en el campo, bajo la supervisión de un ingeniero agrónomo y con normas de control y seguimiento”, fustigó.

“Muchas veces se opina o se toman decisiones sobre la base de percepciones o desde la ideología y no basadas en la ciencia, lo que es una irresponsabilidad enorme”, criticó. Además, Giraudo destacó que la producción argentina, en general, es cuidadosa del ambiente, al estar basada en la siembra directa y en otras tecnologías que mantienen los suelos fértiles y generan menores emisiones que provocan el calentamiento global.

Además de los problemas de comunicación, la desinformación existente sobre el tema es aprovechada por intereses de distinta índole -por ejemplo, en el rechazo a los alimentos transgénicos- que tienen preponderancia a la hora de las negociaciones entre países, al no haber una contundencia absoluta en el rol de la ciencia en este terreno y no trabajar en conjunto.

Un ejemplo vinculado al tema es el trigo transgénico HB4 recientemente obtenido y no autorizado. “Este material es algo soñado para cualquier país del mundo. Es el fruto del trabajo de investigación de la universidad pública unida a un grupo de productores para ofrecer una tecnología para seguir incrementando la producción argentina», destacó. “Pero en vez de trabajar desde el inicio en conjunto, sector público y privado, se pensó que era un negocio para unos y un problema para otros. Nos cuesta pensar que esa tecnología podía traer beneficios para todos y recién ahora se están formando mesas de trabajo para aprovechar el nuevo hallazgo”, criticó.

 

Intereses particulares vs bien común

Giraudo también comentó sus vivencias tras el paso por la función pública en el Ministerio de Agroindustria. Dijo que “tuvo un aprendizaje enorme en los dos años de trabajo y se encontró con gratas sorpresas, como la capacidad y la idoneidad de algunos funcionarios y profesionales del ámbito público, que echan por tierra el mito que dice que “en el Estado nada se puede hacer”.

Agregó que “es bueno que integrantes del sector privado ingresen a la función pública para facilitar el trabajo en equipo y los vínculos, y salir de los comportamientos estancos de los organismos con funcionarios enquistados”.

Sobre la realidad argentina actual, opinó que nuestro país tiene todas las condiciones para que los 44 millones de argentinos vivan bien: “hay distintas actividades en el territorio que tendrían que dar estabilidad y recursos para un buen nivel de vida de todos”, expresó.

Ese objetivo no se logra, según Giraudo, porque en los últimos años se ha acentuado la antinomia blanco vs negro y hay poco espíritu de bien común. “Cuesta desprenderse de los intereses personales”, observó.

“En otros países hay iconos que se respetan y no se tocan, aunque cambie el gobierno de turno. El ejemplo más emblemático es el nivel de la educación, que no es negociable con ningún gobierno en el entendimiento que es una pieza clave para el logro del bien común”, concluyó.