Por la recesión, en 2018 el PBI cayó a los niveles de 2010

Fue el peor año después de 2002

05/01/2019 | 6:00

A precios constantes, el PBI de 2018 se ubicaría por debajo del correspondiente al año 2015, y habría que retrotraerse a 2010 para encontrar un producto a precios constantes en este nivel. Si se mide el PBI en dólares, hay que llegar al año 2009. Esto implica que la Argentina retrocedió entre 9 y 10 años.

Es el peor año después de 2002, un impacto inimaginable, como un choque de frente. Los números hablan por sí solos: la baja del PBI es del 3,6% respecto del año 2015. La caída en el consumo privado fue del 3,5% en dicho período, y esto generó un descalabro en toda la estructura productiva (ver cuadro).

Evolución del PBI de la Argentina

 

Deuda pública

La deuda argentina al tercer trimestre de 2018 se ubicó en 307.657 millones de dólares, mostrando una baja significativa respecto al cierre del año 2017. Si la medimos contra 2015, la deuda subió 67.004 millones de dólares en 2 años y 8 meses. Muy lejos de la denuncia de la oposición de un aumento de 200.000 millones de dólares.

La deuda intra Estado muestra una baja significativa, ya que buena parte de ella es en pesos; por ende, se licuó con la gran devaluación del año 2018 y está en niveles más bajos que en 2015.

La deuda con organismos internacionales creció pero no es preocupante, ya que es a una tasa mucho más baja que la media de mercado.

La deuda privada creció en casi 70.000 millones de dólares, casi se duplicó, ya que se necesitaron fondos para financiar el déficit fiscal (ver cuadro).

Hacia adelante, la deuda aumentará solo por el efecto de financiar intereses y porque la Argentina tendrá equilibrio presupuestario primario.

Deuda externa de la Argentina

 

Relación deuda/PBI

La relación deuda sobre PBI debería medirse sobre la deuda exigible y no sobre la deuda total. La deuda total sobre PBI representa el 84,7%; sin embargo, la deuda privada sobre PBI llega al 39,6% (ver cuadro).

Relación deuda pública/PBI

En los próximos meses, la estrategia del Gobierno será congelar el tipo de cambio. En la medida que el tipo de cambio este quieto, subirá el PBI a precios corrientes y el divisor en dólares creerá a un ritmo menor, lo que elevará el PBI en dólares. Esto permitiría mostrar mejores ratios de deuda sobre PBI.

Por otro lado, la devaluación provoca que crezcan las exportaciones y eso mejorará la relación exportaciones/deuda. Las exportaciones de los últimos 12 meses suman 61.000 millones de dólares, lo que implica que la relación exportaciones/deuda privada es de 2,4 veces.

En síntesis: la deuda es pagable. Vamos hacia una mejora en términos contables hasta las elecciones; luego deberán realizarse reformas estructurales, porque de lo contrario el planteo no es sostenible en el tiempo.

 

 

Fuente: Salvador Di Stefano