Principales condicionantes que encontrará el gobierno que asuma el 10 de diciembre
La alta inflación, las Leliq, las elevadas tasas de interés y las reformas estructurales pendientes deberán ser encaradas integralmente tras el acto eleccionario
01/06/2019 | 8:00
La próxima administración asumirá sin que se haya resuelto el problema de la inflación, pero sin problemas de atraso cambiario.
Las deudas de corto plazo del Banco Central (Leliq) serán un problema por atender, para desinflar expectativas de devaluación y de elevadas tasas de interés. Pero el stock de estos pasivos se encuentra muy por debajo de los elevados ratios de fin de 2017. Además, la economía se encuentra desmonetizada, por lo que el problema del stock de estas letras puede ser resuelto en parte por una recuperación de la demanda de dinero.
En el plano fiscal, el próximo gobierno heredará una situación mucho más ordenada que la de años anteriores, aunque de todos modos habrá necesidad de seguir manteniendo el gasto público bajo control, dada la necesidad de consolidar el resultado primario, para hacer sustentable el recorrido de la deuda pública. Respecto de este último punto, la próxima administración probablemente asuma con pocos recursos en la “caja” del Tesoro, pero aun así las necesidades de financiamiento de 2020 son accesibles. No solo podrían refinanciarse los vencimientos de deuda local, sino también –de existir las señales adecuadas- podría reabrirse el crédito externo, con bajas significativas del riesgo país y una corrección de las expectativas de devaluación y de altas tasas de interés.
Principales problemas por resolver
Sea cual sea el gobierno electo en los últimos meses del 2019, probablemente asumirá con una tasa de inflación bastante elevada (cercana al 40% anual) y con un valor del dólar similar al promedio de los últimos 40 años. Es decir, la próxima administración asumirá sin resolver el flagelo de la inflación pero sin problemas evidentes de atraso cambiario.
La puja entre las presiones del dólar y las altas tasas de interés difícilmente se diluya antes de las elecciones. Dado este panorama y asumiendo que el Banco Central mantiene su meta de emisión cero de la Base Monetaria hasta diciembre del 2019, el stock de Leliq probablemente seguirá creciendo y podría alcanzar valores similares a los de fines del 2016 en términos del PBI (bastante mayor al de fines de 2018 pero todavía muy por debajo del de diciembre de 2017).
Esta expansión de la deuda remunerada de muy corto plazo del BCRA representa uno de los problemas más urgentes que deberán afrontar las autoridades económicas en 2020. Sin solucionar este problema, es muy difícil que se desinflen las expectativas de devaluación y las tasas de interés, y que se logre estabilizar la economía.
Un hecho positivo que ayudaría a solucionarlo es la baja monetización que actualmente presenta la economía. Dado el virtual congelamiento nominal de la Base Monetaria desde octubre del año pasado y el fuerte proceso inflacionario, el coeficiente de monetización de la economía cayó bruscamente en 2019 y sería el más bajo desde 2001.
En 2020, un gobierno con un horizonte político de cuatro años podría, en el marco de un plan integral, restituir la confianza en la economía y permitir una mejora en la demanda de dinero para monetizar parte de las Leliq y desactivar la peligrosa puja entre las tasas de interés y las tensiones cambiarias.
Con relación a las cuentas fiscales, si bien el próximo gobierno heredará una situación bastante mejor que la de años anteriores, alcanzar el superávit primario necesario para asegurar la solvencia de la deuda pública seguirá requiriendo, al menos en 2020, una evolución de los gastos bastante por debajo de los ingresos del gobierno.
Por otra parte, las autoridades económicas empezarán el año 2020 con muy pocos recursos acumulados en la “caja” pero, afortunadamente, las necesidades de financiamiento al próximo año son accesibles en la medida que se logre refinanciar internamente los vencimientos de deuda.
El horizonte para 2020
Si bien algunos de los condicionamientos resultan exactamente iguales para cualquiera de los posibles gobernantes en 2020, hay otros que dependen de la propia historia que escribió cada uno de ellos cuando le tocó ser gobierno.
Las condiciones iniciales comunes a todos los posibles gobiernos son: alta inflación, valor del tipo de cambio similar al promedio histórico, evolución inestable de las Leliq, bajo nivel de monetización de la economía, cuentas fiscales relativamente ordenadas pero insuficientes para garantizar la solvencia de las cuentas públicas y escasos recursos acumulados en la “caja”.
Los condicionamientos que, dada la propia historia de los candidatos, probablemente resulten diferentes entre los posibles gobiernos son los siguientes: grado de “empatía” con los mercados de crédito, predisposición a encarar reformas estructurales, compromiso en renunciar al impuesto inflacionario y apoyo del Congreso y de los sindicatos.
Las tres primeras ayudan a aumentar el potencial de crecimiento de la economía. Las últimas dos resultan claves para poder encarar rápidamente las reformas estructurales y mantener el grado de ajuste fiscal necesario para garantizar la solvencia de las cuentas fiscales.
La incertidumbre que afecta actualmente a la economía se relaciona, no solamente con los condicionamientos comunes, sino también con el hecho que aquellos posibles gobiernos con mayor “empatía” con los mercados de crédito, predisposición a encarar reformas estructurales y compromiso en renunciar al impuesto inflacionario son los que han tenido menor apoyo tanto del Congreso como de los sindicatos y viceversa.
De esta forma, la magnitud de los condicionantes relevantes para cada posible gobierno no va a resultar simple de sortear. No obstante, en la medida que las autoridades económicas logren avanzar rápidamente con un plan económico integral, que encamine el problema de las Leliq y las reformas estructurales, y genere muestras contundentes de mantener la continuidad del actual ajuste fiscal, la economía podrá mejorar notablemente en los próximos años.
Fuente: Ieral
