Qué debe tener un buen pulverizador autopropulsado
Características técnicas deseables
06/08/2018 | 2:00El mercado argentino de pulverizadoras se caracteriza por una alta participación de la industria nacional, con el 80% de las ventas de los modelos autopropulsados y el 85% en el caso de las máquinas de arrastre.
El 85% de los agroquímicos en la Argentina se aplica con pulverizadoras autopropulsadas y de ello el 60% es realizado por prestadores de servicios, que trabajan en promedio unas 15.000 hectáreas por año. Estos usuarios han adoptado equipos que cuentan con facilidad de transporte en caminos y rutas, con mayor capacidad de tanque, gran ancho de botalón, elevada eficiencia en la aplicación y alto despeje.
Sin embargo, el dato relevante que arrojó el mercado de pulverizadoras durante 2017 es que muchas máquinas fueron adquiridas por productores grandes que han decidido volver a realizar las aplicaciones con máquinas propias. Este escenario responde principalmente al cambio de situación del uso de herbicidas y al incremento de resistencia y tolerancia al glifosato.
Máquinas autopropulsadas
En el año 2017, 22 marcas, entre nacionales y extranjeras, compitieron en el mercado de pulverizadoras autopropulsadas, con una oferta disponible de 65 modelos.
El mercado argentino no solo está volcándose hacia equipos de mayor tamaño y potencia, sino también con mayor adopción de equipamiento electrónico en autopropulsados (auto guía satelital, corte por pico, etc.), lo que provocó que la inversión dolarizada de las nuevas máquinas se incremente.
Respecto a la evolución del mercado, es evidente que desaparece lentamente el nicho de pulverizadoras de arrastre y crecen las pulverizadoras autopropulsadas, pasando lentamente de 2800 litros de capacidad y 28 metros de barral promedio, a 3000 litros y 30 m y una tendencia hacia mayor capacidad de trabajo.
Es constante la aparición de máquinas de 3500 y 4000 litros con barrales de más de 40 metros, con motores de hasta 270 HP, acompañados por cajas automáticas o de transmisión variable continua, totalmente hidrostática.
En los modelos de mayor capacidad, el tanque está ubicado en el centro de gravedad, el barral de pulverización es de fibra de carbono y de ubicación trasera y el autoguía reemplaza a las barras de luces. Estos equipos tienen corte por sección, dosis variable y tanques de apoyo para contratistas, entre otras innovaciones.
Características deseables
Un repaso de la oferta disponible y de los últimos desarrollos que se incorporaron al mercado permite tomar algunas notas de las tendencias tecnológicas que se observan en el segmento.
Potencia
El grueso de la oferta se ubica en el rango de 120/160 HP, aunque comienzan a ganar presencia las versiones con motorizaciones de mayor potencia, en línea con los requerimientos adicionales del incremento de la capacidad operativa y de las transmisiones integrales. Entre los modelos importados, 77% de los equipos opera con motor de más de 160 HP.
Motor
Si bien el 64% de los modelos mantienen la configuración tradicional del motor detrás de la cabina, entre los lanzamientos recientes se impone el uso del impulsor en la parte delantera. El replanteo de diseño permite optimizar el equilibrio de pesos, ubicando a dos componentes de peso fijo en los extremos (el motor adelante y el botalón atrás), y dejando en la parte central al tanque, cuyo peso bruto varía a medida en que se va aplicando el líquido a pulverizar.
Trasmisión
A diferencia de otros mercados como Brasil, en la Argentina sigue prevaleciendo el uso de pulverizadoras con transmisiones mecánicas 4×2. Eso obedece a su menor costo, su simplicidad de mantenimiento y menor consumo de combustible, dos atributos muy valorados por los contratistas.
Capacidad del tanque
Las pulverizadoras argentinas marchan a la vanguardia en lo que respecta a incorporación de tanques de mayor capacidad volumétrica. Las grandes extensiones agrícolas que predominan en nuestro país, combinado con el uso creciente para prestación de servicios por parte de contratistas, determinan que este indicador sea muy valorado al momento de elegir un equipo nuevo.
Un 40% de los modelos disponibles se ubica en el rango de 2800 a 3100 litros de capacidad, en tanto que otro 35% se ubica por encima de ese nivel. Además del tamaño del tanque principal, la optimización del trabajo también contempla el proceso de recarga de insumos, con la incorporación de motobombas, mixers y lava bidones para asegurar un reabastecimiento eficiente.
Ancho de botalón
En línea con el punto anterior, también crece la adopción de barrales de mayor extensión. Más de la mitad de los equipos disponibles supera los 28 metros de ancho de labor. La tendencia impone el desarrollo de sistemas más eficientes en la autonivelación (como el basculante central presentado por Praba/Favot en 2013), suspensiones neumáticas independientes y componentes constructivos de menor peso y mayor resistencia. Por caso, durante el último año las empresas Pla, Praba, Ombú y Caimán incorporaron opcionales con botalón de fibra de carbono, con versiones de 32, 36 y 40 metros, según los casos.
Despeje
La necesidad de realizar aplicaciones en diferentes estadios de los cultivos impone el uso de equipos con mayor despeje. Ello exige rediseños en los chasis, complementados con rodados de 36, 42 y 46 pulgadas. Caimán posee un modelo de máquina de altura variable para aplicación, que se baja para transporte.
Otras tendencias
También se registran mejoras importantes en lo que respecta a la calidad de aplicación. En 2013, la firma D&E presentó el sistema de detección de malezas WeedSeeker, apto para aplicaciones automáticas de pulverización inteligente a partir de la detección del índice de materia verde. Permite ahorrar hasta 80% de insumos, además de incrementar la capacidad operativa, ya que se pulveriza sólo donde hay malezas. Geosistemas, por su parte, incorporó el sistema de pulverización selectiva de barbechos WeedIt, con sensores independientes cada 2 m que permite diferenciar las malezas por clorofila.
La telemetría, si bien es una tecnología que ya está presente hace varios años en diferentes empresas líderes, en estos dos últimos años ha marcado un fuerte crecimiento como herramienta de control, gestión y asistencia técnica. Se percibe que las principales empresas del mercado aprovechan la posibilidad de realizar el seguimiento de la maquinaria en tiempo real y a distancia, no solo para obtener información para la gestión y la logística, sino que también es aprovechada por la misma empresa a través de sus concesionarios para hacer más eficiente el trabajo y responder ante inconvenientes mecánicos en tiempo y forma.
La clara tendencia es ir en el camino de la interconectividad, a la posibilidad de recibir y enviar información desde la oficina hacia la maquinaria en el campo y viceversa.
Respecto a los equipos de agricultura de precisión, los auto guías satelitales crecieron en ventas en 2016. Hay muchos factores que juegan a favor de ello y se suman a la implementación de otras tecnologías en este rubro como el corte por sección, la dosis variable y la guía automática de precisión, que remplazaría al clásico banderillero o barra de luces.
Fuente: Mario Bragachini y otros. INTA Manfredi.
