Tips para emprendedores que aspiran a vender su proyecto

Aspectos por cuidar antes de encarar una ronda con inversores

30/01/2019 | 6:00

Encarar una ronda de inversión no es para cualquiera, pero sin inversión externa probablemente escalar una empresa no es tarea fácil. Se sabe que levantar una ronda de inversión requiere esfuerzo, dedicación, valentía y, por sobre todas las cosas, paciencia. Si bien cada ronda es distinta y tiene muchas particularidades que la hacen única, hay tres puntos que, tenidos en cuenta, pueden hacer el camino un poco más fácil.

 

Ser previsor

No se debe esperar hasta último momento para la ronda. Organizar una ronda de inversión es un proceso que consume energías, corre el foco del equipo y, por sobre todas las cosas, lleva tiempo. En ese sentido, si se está pensando en encarar un proceso de fund raising es muy importante tener en cuenta que la empresa va a seguir funcionando y consumiendo fondos, con lo cual no conviene esperar a estar con el agua al cuello para buscar nuevos inversores. Hay que ser previsor, planificar y armar un plan detallado de cómo se va a encarar.

 

Anticiparse al due diligence 

Es muy probable que, si un inversor quiere convertirse en socio de un emprendedor, primero quiera hacer una auditoría (en general legal y contable) de la empresa, para saber dónde está ingresando. A eso se le llama Due diligence.

Si la empresa emprendedora no está organizada, enfrentar un Due diligence es un dolor de cabeza; nadie sabe dónde está la documentación archivada y hay que desperdiciar horas buscando y ordenando. Entonces, anticiparse, tener un Data room virtual ordenado, completo y listo para ser compartido con el inversor frente al primer pedido, puede hacer ganar tiempo muy valioso e inclusive sirve para defender una valuación y mostrar profesionalismo.

Para tener un Data room completo no hace falta tener “todo lo que disponen otras start ups” sino la información fundamental y específica de la empresa. Si se puede mostrar, en forma transparente, ordenada y completa, toda la documentación con la operación y composición de la empresa, probablemente se pase el Due diligence sin mayores contratiempos y se pueda cerrar la ronda mucho más rápido.

 

Tener ideas claras

Así como es fundamental preparar un pitch que convenza al inversor a convertirse en el socio del emprendedor, es importantísimo saber qué es lo que se le va a ofrecer si la presentación audiovisual no logró convencerlo. Para esto, es fundamental tener muy claras dos cosas:

  • Cómo sería el Cap table de la empresa antesy después de la entrada del inversor, inclusive ensayando todos los posibles escenarios que se puedan dar en la negociación. Es muy habitual ver founders negociando la incorporación de un nuevo inversor simplemente considerando el cash que ingresa y el porcentaje por entregar sin considerar cómo quedan ellos parados en la toma de decisiones si el ingreso del inversor se concreta.
  • Qué estoy dispuesto a darle al capitalistaa cambio de la inversión, además del porcentaje en el capital. ¿Un asiento en el directorio? ¿Peso específico en la toma de algunas decisiones? ¿Preferencias en las liquidaciones?

Este tipo de cuestiones suele pensarse sobre la marcha y frente a un pedido del inversor, cuando los fondos de la compañía son cada vez más escasos, llevando a decisiones poco favorables. Pensándolo y teniéndolo claro de antemano, probablemente se logre un acuerdo mucho más justo y equilibrado.

Por último, hay que aprovechar la experiencia de otros. Hablar con otros fundadores que hayan transitado procesos de incorporación de inversión en estadios similares a los de la empresa puede ser extremadamente útil. No hay que tener miedo a preguntar y sacarse todas las dudas antes de arrancar.

 

Fuente: Dolores Nazar. Tanoira Cassagne Abogados