Todas las repercusiones de la suba del dólar en la economía

Reduce el poder adquisitivo de los salarios, pero reactiva la compra de bienes por parte de quienes lo habían atesorado esperando un deslizamiento

26/01/2018 | 6:17

Los argentinos se sienten seguros comprando dólares. En el año 2016 adquirieron 12.326 millones de dólares. Era una actitud entendible en ese momento; después de cuatro años de cepo cambiario había muchas ganas de atesorar billetes. Sin embargo, en 2017 los argentinos compraron 17.758 millones, apenas por debajo de los atesorados en 2008 cuando se llevaron a los bolsillos 18.602 millones de dólares. Hay que recordar que en ese año se dieron una sucesión de eventos que llevaron intranquilidad a los inversores, como el conflicto con el campo, la estatización de las AFJP y la crisis financiera e hipotecaria en Estados Unidos.

En 2017 el Gobierno ganó ampliamente las elecciones de mitad de mandato, no hay una crisis internacional y el dólar en el mundo se devaluó. Sin embargo, en la Argentina el billete fue muy elegido a la hora de atesorar reservas. “Voto a Macri, pero ahorro en dólares, sin confianza al peso”, es el pensamiento de muchos. No obstante, desde que asumió el Presidente a la fecha se ganó más con los pesos que con los dólares, pero la gente prefiere los billetes.

El 30 de noviembre de 2017, en el mercado mayorista el dólar valía $17,40; el jueves 25 de enero de 2018 cotizaba a $19,50 en el mismo mercado, el minorista estaba en $19,90 y el blue, en $20,50. Hubo una suba del 12% en solo dos meses, que dijo “adiós” a la bicicleta financiera; se desarmaron posiciones y salieron muchos pesos en busca de la moneda americana.

 

Efectos de la devaluación

Según el consultor Salvador Di Stefano, la suba del dólar genera un “efecto riqueza” en sus tenedores, en los que sembraron, en los empresarios que tienen stock de mercadería y en los que compraron acciones y bonos en dólares. Esto genera un clima de negocios que rápidamente se canaliza hacia la venta de autos, camionetas y propiedades en pozo que siempre tienen una cierta demora entre el momento de la devaluación y el aumento de precios.

La contracara de la suba del dólar es la posible suba de precios de la economía. En algunos casos el aumento es atendible: es lógico que aumenten los precios en el sector de materias primas, ya que la cotización de estos productos se rige por el mercado internacional. Sin embargo, no todos los precios de la economía tienen cotización en el exterior, aunque la devaluación del signo monetario, muchas veces, se traslada al precio de bienes no transables internacionalmente.

 

Perspectivas 2018

Para el primer trimestre del año, Di Stefano espera una inflación del 7% y un tipo de cambio en torno de $20,00. Entiende que en enero subió demasiado y que si siguiera subiendo los índices de inflación podría ser mucho más altos de lo esperado y las paritarias serían un dolor de cabeza para el Gobierno.

La inflación esperada por el Banco Central para todo el año 2018 es del 15% anual. El consultor estima 18% anual en el escenario más optimista y 22% anual para el más pesimista, aclarando que hoy se ubica más cerca del pesimista.

 

Recomendaciones

– La tasa de las Lebac se ubica en el 26,8% anual a 30 días y en el 25,2% anual a 9 meses. Son tasas más altas que la inflación esperada del 22% anual.  «Sin embargo, la desconfianza de muchos inversores determina que conviertan pesos en dólares», observa Di Stefano.

– El bono PR15 tiene una tasa de retorno del 27% anual y paga renta trimestral equivalente a la tasa de plazo fijo por más de un millón de pesos. Su valor técnico es de $178,26 y su precio en el mercado es de $172,35. La renta se fija cada trimestre.

– Las inversiones en pesos pagan un impuesto a la renta financiera del 5%. Las inversiones en dólares pagan el 15%, mientras que el mayor valor por la tenencia en dólares no paga impuesto a la renta financiera. Esto genera un beneficio para los que ahorran en bonos en dólares.

– La compra de Bonar 2027 dólares deja una renta del 6% anual.  Por ende, se paga un impuesto a la renta financiera del 0,9%. Si se compra una Lebac a 9 meses, que rinde el 25,2% anual, paga el 1,26% de impuesto. El mayor valor del dólar está desgravado y esto hace sumamente atractivos a los bonos en dólares. El Gobierno desea que los argentinos ahorren en pesos, pero los incentivos están dados para ahorrar en dólares en el escenario actual.

– Si el Gobierno baja nuevamente la tasa de interés, el dólar seguirá escalando posiciones. Eso genera dos escenarios, a saber:

-La suba del dólar genera reactivación económica, porque invita a «desahorrar» en dólares y a comprar activos en pesos cuyos precios están desarbitrados, como es el caso de los autos, propiedades, bienes de cambio y otros activos. Para los que tienen altos stocks de mercadería con cotización internacional, la suba del dólar siempre se traslada a precio, e invita a bajar stock y tomar ganancias. Esto genera una reactivación económica en el mercado.

-La contracara de la suba del dólar, es un aumento de precios que termina quitándole poder adquisitivo a los asalariados, a los jubilados, a los pensionados y a todos aquellos que tienen contratos en pesos. Los bonos en pesos, el plazo fijo en pesos y todo instrumento en moneda local se ve perjudicado.

En la jerga popular devaluación es sinónimo de oportunidad. «La suba de precios está a la vuelta de la esquina y la economía ligada al consumo, complicada. Los que ahorraron en dólares están contentos, aunque nada es para siempre», concluye Salvador.