Acertijo: dónde comprarán soja los importadores chinos

Brasil sería uno de los principales beneficiados a partir la guerra comercial con Estados Unidos, pero no será el único

12/07/2018 | 6:00

A partir del conflicto desatado por decisiones del presidente Trump, el gigante asiático ha estado buscando activamente la originación de soja desde destinos alternativos a Estados Unidos, como Rusia, Ucrania e India. Lo mismo ocurre con la demanda de poroto de Brasil, indicando que una mayor porción de las exportaciones de soja del vecino país se dirigirán hacia China. Esto último hace que, inclusive, Brasil tenga que importar soja de los Estados Unidos. Según fuentes de ese mercado, este año tendrían que comprar entre 0,5 y 1 Mt de toneladas de soja de los Estados Unidos  para abastecer la demanda de los procesadores locales.

 

Problemas en el horizonte

Según un informe de Rabobank, en lo que resta de la campaña 2017/18 China tiene la posibilidad de cerrar todas sus compras proyectadas adquiriendo casi todo desde Brasil. El total de las importaciones proyectadas para China se alcanzarían a pesar de la fuerte sequía que sufrió la Argentina.

El problema se asoma sobre la campaña 2018/19. Debido a los altos aranceles impuestos a la soja de Estados Unidos, China deberá importar de destinos alternativos, procesar otro tipo de oleaginosas o importar más harina de soja.

En la campaña 2018/19, la disponibilidad de oleaginosas en otros países no será suficiente para cubrir la brecha provocada por los aranceles de importación. Por eso, los analistas de Rabobank esperan que el volumen total de importación de soja de China experimente un declive interanual, con mayor participación de poroto de Brasil en las importaciones totales. Además, las plantas procesadoras de China no tendrán otra opción que comprar entre 10 a 15 millones de toneladas de soja estadounidense, sujetos a aranceles.

Según este informe, a más largo plazo, si persisten los aranceles en un nivel elevado, la oferta mundial de soja debería reconfigurarse. La superficie sembrada con soja en Estados Unidos disminuiría considerablemente, mientras que aumentaría el área implantada en América del Sur.

En el hemisferio norte, la región del Mar Negro también tiene potencial para la expansión de la superficie cultivada con soja. En cuanto a China, la comercialización de soja transgénica podría ser una opción para impulsar la producción nacional y disminuir la dependencia de las importaciones.

Si las tarifas se mantienen por los años venideros, las importaciones de soja de China podrían reducirse, debido a:

– Mayor producción nacional de soja.

– Más importaciones de harinas proteicas y de otras semillas oleaginosas.

– Mejora en la relación de conversión de alimento, lo que llevaría a un menor uso de harina de soja.

 

Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario