El girasol, un buen negocio en la campaña 2017/18

El cultivo tuvo menos pérdidas y mejor rendimiento que la soja y que el maíz durante la última campaña afectada por la sequía

29/05/2018 | 6:00

A partir de un informe elaborado por Jorge Ingaramo, asesor económico de Asagir, se desprende la conveniencia de haber incluido dentro del portfolio de cultivos al girasol, que tuvo una mejor performance que la soja y el maíz en la última campaña, tanto en rendimiento como en superficie afectada por problemas climáticos.

Según datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el rendimiento medio nacional para el girasol fue de 20,7 qq/ha en la campaña 2017/18, habiéndose registrado una pérdida de apenas 60.000 hectáreas. Se trata de un 3,4% del total implantado contra el 4,5% exhibido para el caso de la soja en buena parte del norte y centro-sur del país, donde ambos cultivos son relevantes (se excluye del análisis la región núcleo y centro del país donde el girasol no es competitivo).

 

Tolerancia a la sequía

Por otra parte, los rendimientos obtenidos en condiciones de sequía fueron superiores a los alcanzados durante el trienio anterior en al menos cuatro regiones girasoleras. En ese sentido, se destaca la zona del centro y norte de la provincia de Santa Fe, donde la variación porcentual alcanza el 20,8%. Sólo en el centro de Buenos Aires y en la Cuenca del Salado se registraron pérdidas respecto al pasado trienio, pero las variaciones fueron mínimas, mientras que en el sudoeste bonaerense y el sur de La Pampa la merma fue realmente significativa, con un 27,9% de caída.

Por el contrario, para el caso de la soja, los rendimientos fueron para abajo en todas las regiones que comparte superficie con el girasol y particularmente significativas en todo el territorio nacional. Es que a las graves consecuencias que provocó la sequía, se sumaron las constantes lluvias que se produjeron a partir de mediados de abril que dificultaron enormemente la cosecha de la oleaginosa.

En ese terreno, el girasol ha demostrado también su ventaja comparativa. Durante la última campaña, la siembra de girasol se inició con humedad en los suelos de la mayor parte de las regiones. Luego, pese a la fuerte sequía que azotó a gran parte del territorio nacional, el girasol desarrolló una mejor performance a la hora de la cosecha gracias a la mejor resistencia del cultivo al estrés hídrico.

Estos datos se confirman con una encuesta realizada por Aacrea durante la primera quincena de marzo de este año, en la que se refleja el fuerte impacto de las adversidades climáticas en la producción de los distintos cultivos. Allí, el girasol vuelve a exhibir una caída notablemente inferior al resto de los granos, con apenas 1,6% de la superficie perdida, 34,8% de la superficie afectada y una merma de rendimiento de 11,1% respecto de lo presupuestado.

Del relevamiento, realizado a más de 1300 miembros y asesores CREA de todo el territorio nacional, se desprende que el maíz temprano tuvo un 54,2% de área afectada y la proyección de caída de rendimiento fue de 20,8%; la soja de primera presentó un 58,9% de área afectada con mermas de rendimiento de 29,6%; la soja de segunda tuvo un 66,8% de superficie afectada con disminución de rendimiento de 47%;  el maíz tardío, un 61,3% de área afectada con caída de rendimiento de 35,4%.