La campaña 2018/19 aportaría 120 millones de toneladas de granos
Aumentaría la producción todos los cultivos
16/07/2018 | 6:00
Luego del revés productivo de la campaña 2017/18, se espera que el campo redoble la apuesta para sembrar 1 millón de hectáreas más en el ciclo 2018/19. Sobre la base de una superficie agrícola de 37,3 Mha y suponiendo rindes tendenciales, la producción total de granos en la Argentina se prepara para aumentar un 22% hasta los 120 millones de toneladas.
Se sembraría más en casi todos los cultivos. A precios de hoy, el valor bruto de la producción primaria podría alcanzar los 23.200 millones de dólares y las exportaciones, los 25.500 millones.
Un repaso por la campaña pasada
En la campaña 2017/18, el área implantada de cultivos de verano quedó por debajo de las pretensiones del sector productivo como consecuencia de los excesos de humedad. Irónicamente, para el verano el peor déficit hídrico en 50 años dio su estocada a la campaña gruesa argentina y, combinada con una temporada de exceso de humedad y altas temperaturas en el mes de abril, acabaron por diezmar la producción total de granos en la Argentina. Ésta cayó a 98,8 Mt, con una reducción del 22% respecto de la campaña anterior.
Las mayores caídas relativas en términos productivos las sufrió la soja, que no pudo completar los planes de siembra ni logró recolectar el total de la superficie implantada. Además, el déficit hídrico primero y el exceso de humedad después recortaron fuertemente el rinde, ya que cada hectárea trillada sacó en promedio 10qq/ha menos que el año anterior. Así, la producción del cultivo estrella para la balanza de pagos argentina apenas alcanzó los 35 millones de toneladas, un 40% por debajo del volumen del año anterior y el menor volumen en casi 10 años, desde la fatídica sequía de 2008/09.
El maíz pudo compensar sólo parte de la caída en rindes con una mayor área sembrada en la campaña 2017/18. Si bien ésta no alcanzó a cubrir el 100% de las intenciones del productor, sí quedó por encima de lo implantado en el ciclo 2016/17. Así, pese a la caída de 20qq/ha en su rinde promedio a apenas 59,5 qq/ha, la producción se redujo un 25% en relación con la campaña anterior.
El trigo alcanzó, por segundo año consecutivo, un rendimiento récord de 33,4qq/ha, igualando la productividad del año anterior, pero la menor área sembrada por culpa de los excesos hídricos del invierno de 2017 recortó un 4% la producción a 17,5 Mt. La cebada mantuvo prácticamente sin cambios el área implantada a nivel nacional pero un buen rinde le permitió superar en 300.000 toneladas la marca productiva del año anterior, obteniendo un output total de 3,6 Mt.
La campaña girasolera fue la envidia del resto de los cultivos habiendo avanzado un 5% en cobertura y obteniendo un rinde de 21,3qq/ha, que superó los 19,5 qq/ha de la campaña anterior así como también el promedio de los 5 años anteriores, de 19,6 qq/ha. La producción nacional de girasol 2017/18 superó así los 4 millones de toneladas por primera vez desde la campaña 2007/08.
El sorgo cubrió una superficie inferior a la del año anterior, con 810.000 hectáreas. Sin embargo, como la superficie perdida fue inferior a las hectáreas sin cosechar del año previo, el volumen de producción logró estabilizarse. El resto de los cultivos (algodón, alpiste, arroz, avena, cártamo, centeno, colza, lino, maní, mijo y trigo candeal), en tanto, sumaron 4,3 millones de toneladas de producción, sin grandes modificaciones en el total con respecto al año anterior.
Campaña 2018/19
En lo que respecta a las proyecciones 2018/19, se prevé un incremento del área sembrada total del orden de 3% hasta cubrir 37,3 millones de hectáreas, casi 1 millón por encima de la campaña anterior. El cambio obedecería, principalmente, a la recuperación de lotes que quedaron fuera del ciclo productivo 2017/18, cuando los excesos hídricos afectaron la siembra de trigo y cebada, y el déficit hídrico restó hectáreas a los granos gruesos.
Entre los cultivos que más verían incrementar su superficie de implantación se destacan el trigo (+12%) y la cebada (+5%), como así también el maíz (+2%), la soja (+1%) y el girasol (+1%). La superficie sembrada con sorgo, por su parte, caería un 7%, en tanto que el área destinada a otros cultivos podría retroceder un 2%.
Para proyectar la producción de cada cultivo en la próxima campaña 2018/19 se han asumido rindes tendenciales, aunque la base de cálculo también depende de las condiciones estructurales de cada mercado en particular. En maíz, por ejemplo, se toma el rinde tendencial que surge de los últimos cinco años, ya que desde entonces los cultivos tardíos y de segunda han ganado preponderancia, por lo que tomar datos anteriores puede afectar la precisión de la proyección. En el caso de la soja, en cambio, la base de cálculo es de 10 años, ya que no registra un cambio tan profundo en sus determinantes productivos.
Bajo los supuestos planteados, la producción total de granos podría alcanzar los 120 millones de toneladas, un 22% por encima de la campaña anterior y el segundo mayor registro en la historia argentina, sólo por detrás de los 127 millones de la campaña 2016/17.
Entre los principales cultivos, la soja recuperaría su lugar como producto estrella con cerca de 51Mt de producción, seguido por el maíz con 35,4Mt. La cosecha de trigo avanzaría hasta los 19,3Mt, en tanto que el girasol llegaría a 4,3Mt. La producción de cebada, por su parte, resultaría de 3,7Mt y la de sorgo, de 2,4Mt; en tanto, el resto de los cultivos aportaría otros 4,4Mt.
Valor económico
En cuanto al valor bruto de la producción primaria, podría alcanzar los 23.200 millones de dólares. Este dato surge específicamente de los seis principales cultivos (maíz, soja, trigo, girasol, cebada y sorgo) al multiplicar la producción proyectada por los precios FAS vigentes a cosecha.
De los 23.200 millones de dólares proyectados, el 59% sería provisto por la soja con un aporte al VBP nacional de 13.700 millones de dólares. El maíz, en tanto, aportaría un 22% del total (5100 millones), y el trigo un 11% (2470 millones). El restante 8% se repartiría entre girasol (945 millones), cebada (550 millones) y sorgo (385 millones).
Por último, las exportaciones potenciales podrían generar 25.500 millones de dólares. La cifra estimada surge de multiplicar el valor FOB de la nueva cosecha por la cantidad que se va a exportar en la nueva campaña comercial.
El principal aporte a la balanza comercial provendría del complejo sojero, responsable de más de 41,3 millones de toneladas de exportaciones entre poroto y subproductos, por un total de 17.800 millones de dólares (el 70% del total). El maíz, por su parte, despacharía unos 22,5 Mt por un total de 3.900 millones, o un 15% del ingreso de divisas del sector primario. El complejo triguero embarcaría unos 13 Mt por un monto total en torno a los 2.600 millones de dólares (un 10% del total). El complejo girasol daría cuenta de otro 3% del valor de las exportaciones de granos y derivados, mientras que el restante 2% lo aportarían la cebada y el sorgo.
Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario.
