Prevén que la Argentina recuperará sus posiciones en el mercado mundial de aceites

A fines de la campaña en curso  retomaría el primer puesto en exportación de aceite de soja y maní, y el tercero en el de girasol

10/12/2018 | 5:25

Como séptimo productor y tercer exportador mundial de aceites y grasas, la relevancia de esta agroindustria para nuestro país es indiscutida. Se espera que en el nuevo ciclo, luego de la sequía de la última campaña, la Argentina se mantenga como líder internacional de exportaciones de aceite de soja y maní, tercero en el ranking de exportadores de aceite de girasol y cuarto en el de aceite de oliva, en una campaña fuertemente condicionada por eventos geopolíticos entre Estados Unidos y China.

 

Producción

Según la publicación especializada Oil World, en la campaña 2018/19 Argentina ocuparía el séptimo lugar como productor de aceites y grasas en el nivel mundial, con 10,1 millones de toneladas. Considerando a los ocho mayores productores de aceites a nivel global, la Argentina es el país que registraría el mayor crecimiento productivo esta campaña, con un incremento interanual estimado de 11,6% (ver cuadro).

La competitiva posición de la Argentina en el mercado mundial de aceites y grasas se debe en gran medida al desarrollo y capacidad de la industria de crushing de semillas oleaginosas que tiene el país, especialmente de poroto de soja.

La producción de los ocho aceites vegetales principales aumentó más que el consumo en el ciclo 2017/18, y en consecuencia, los stocks también crecieron. La diferencia se explica por un incremento de las existencias de aceite de palma por el lado de la oferta y por una desaceleración del aumento del consumo en India, que pasó de crecer 0,6-0,7 Mt en los últimos años a 0,3 Mt en 2017/18, por el lado de la demanda.

Respecto de la campaña 2018/19, se espera un menor crecimiento de la producción de aceites vegetales, que traerá cierto equilibrio al mercado, que primero atravesó tres años de escasez y luego dos años de gran oferta global.

Producción de aceites por país

Exportación

Al final de la campaña 2018/19, la Argentina mejoraría su posición en materia de exportaciones de aceites y grasas respecto del ciclo anterior, colocándose en el tercer puesto, sólo detrás de Indonesia y Malasia. Estas dos naciones asiáticas son las mayores exportadoras del aceite más consumido en el nivel mundial: el aceite de palma. Gracias a un incremento interanual estimado del 24%, las exportaciones argentinas superarían a las ucranianas y alcanzarían los 6,4 millones de toneladas en 2018/19, según estimaciones de Oil World (ver cuadro).

Exportación de aceites por país

 

Aceite de soja

En materia de producción de grasas y aceites, en la campaña 2018/19 se espera que la Argentina llegue a 10,1 millones de toneladas, produciendo 8,1 millones de toneladas de aceite de soja y 1,4 millones de toneladas de aceite de girasol. De esos 10,1 millones de toneladas, se estarían exportando en el ciclo cerca de 6,4 millones, con 5,3 Mt de aceite de soja y 870.000 toneladas de aceite de girasol.

Entre los aceites de origen vegetal, el aceite de soja es el de mayor relevancia para la economía argentina dada la escala de su producción y la proporción de sus exportaciones. En la campaña 2017/18 se produjeron 7,3 millones de toneladas de aceite de soja, de las cuales 4,2 fueron despachadas al exterior. Nuestro país ocupó el cuarto puesto en materia de producción y crushing a nivel mundial y es el mayor exportador de aceite de soja.

El principal destino del aceite de soja nacional es India, que en 2017 absorbió el 51% de las exportaciones argentinas y que continuó siendo el principal mercado para el aceite nacional durante el primer semestre de 2018; le siguen Bangladesh (11%), Perú (9%) y Egipto (5%).

China, que es el mayor consumidor de aceite de soja en el mundo, nucleó en 2015 el 10% de las exportaciones argentinas. A partir de 2016, sin embargo,  dejó de importarlo como parte de su política de sustitución de exportaciones. Esta medida, que hizo aumentar la demanda china por poroto de soja, se sostuvo hasta agosto del corriente año, cuando como consecuencia de la disputa arancelaria con Estados Unidos, China volvió a importar aceite de soja argentino.

 

Aceite de girasol

La industria nacional de aceite de girasol es la segunda en importancia, con una producción que alcanzó los 1,2 millones de toneladas en la campaña 2017/18 y cuyas exportaciones ascendieron a 740.000 toneladas.

La Argentina es el cuarto productor mundial de aceite de girasol y el tercer exportador. El 18% de las exportaciones argentinas en 2017 tuvieron a India como destino, cuyo abultado nivel de consumo interno lleva a este país a convertirse en el mayor importador de aceite de girasol en el nivel mundial.

 

 Aceites de maní y oliva

A pesar de tratarse de mercados menos voluminosos, vale la pena destacar que la Argentina es líder en exportación de aceite de maní (84.000 toneladas en 2017/18) y es el cuarto exportador mundial de aceite de oliva (30.000 toneladas).

La oferta argentina de aceite de maní representa el 44% del volumen total comercializado en el nivel mundial y es reconocido mundialmente por su alta calidad. El principal destino de las exportaciones del aceite nacional es el mercado chino, que además concentra el 50% del comercio global de aceite de maní.

La provincia argentina productora de maní por excelencia es Córdoba, donde esta actividad regional desarrolló una eficiente cadena que comprende la producción, la industrialización y la exportación de los productos derivados del maní.

El aceite de oliva, por otro lado, es cada vez más utilizado en la gastronomía tanto en el nivel mundial como en la Argentina. Su producción es característicamente regional y las principales provincias productoras de olivo son Catamarca, La Rioja, Mendoza y San Juan.

Para que la actividad sea rentable se necesitó modernizar los procesos del sector alejándose de las prácticas tradicionales. Hoy la cosecha se realiza con máquinas, aunque la actividad sigue demandando mucha mano de obra para tareas de mantenimiento de los cultivos y repaso de cosecha.

Las condiciones agroclimáticas favorables y la estación de producción –opuesta al Hemisferio Norte- representan ventajas competitivas para el producto nacional en un mercado dominado por España e Italia.

 

Mercados

En el ciclo 2017/18, el precio del aceite de palma retrocedió 11 puntos porcentuales debido a la gran producción mundial, a la vez que los precios de los demás aceites vegetales acompañaron esta tendencia bajista. Sin embargo, los precios de los aceites de soja y girasol comenzaron a recuperarse a partir de octubre. Según lo proyectado por Oil World para la campaña 2018/19 (de octubre a septiembre) el consumo aumentará en una proporción mayor al crecimiento de la producción en la próxima campaña. En consecuencia, es de esperar que el fortalecimiento de la demanda global por aceites vegetales, apoyado en el crecimiento continuo en las principales regiones consumidoras y la demanda sostenida del sector del biodiésel, dé sustento a los precios en los mercados internacionales.

Sin embargo, en el caso particular del mercado de aceite de soja, tienen mayor peso los sucesos políticos que actualmente condicionan el comercio internacional que las cuestiones puramente económicas. La disputa arancelaria entre Estados Unidos y China es la principal causa detrás de la gran volatilidad del precio de la soja y sus derivados en el mercado de Chicago.

Luego de que Pekín impusiera aranceles del 25% sobre la soja de Estados Unidos, se cerró el principal mercado para los porotos de soja de aquel país, que ahora se dirigen a nuevos destinos como Taiwán, con quien se firmó un acuerdo por el cual el país asiático comprará más poroto de soja estadounidense en los próximos dos años.

China, por su parte, reemplaza en la medida de lo posible, la soja de Estados Unidos por porotos de soja brasileños y, a su vez, éstos ceden algunos mercados europeos a soja estadounidense.

El bajo precio del poroto de soja estadounidense, principal productor a nivel mundial, vuelve a la soja de este país más competitiva, tanto para Europa como en el propio continente americano. Su vecino, Canadá, actualmente exporta los porotos de soja que produce a China ante los mejores precios, al tiempo que importa poroto de Estados Unidos para suplir su demanda interna.

Estos nuevos destinos de exportación para la soja estadounidense, sin embargo, no logran contrarrestar la retirada de la demanda china y los futuros de soja en Chicago pierden terreno. Como puede observarse en el gráfico, la caída del poroto fue más marcada que la variación en el precio del aceite de soja. Además, debe tenerse en cuenta que el USDA prevé una cosecha récord para Estados Unidos en este ciclo, lo que agrega presión sobre los precios de la oleaginosa.

En el contexto descripto, Washington ha decidido compensar a la producción de granos con subsidios de 4696 millones de dólares, de los cuales 3629 millones se destinarán a la soja. Sin embargo, según lo informó el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, los agricultores de este país reducirían el área sembrada de soja en un 7,3% la próxima campaña, al tiempo que aumentaría la producción de trigo en un 7% y de maíz en un 3,3%.

 

Exportaciones a China

En 2017/18 la producción argentina de aceites y grasas cayó por primera vez en cinco campañas y quedó por debajo de la producción brasileña por primera vez en dos años. Esto se explica, en gran medida, por la caída en el crushing de soja que no ocurría desde la campaña 2012/13.

La disminución del procesamiento de la oleaginosa fue consecuencia del bajo volumen cosechado esta campaña, luego de que adversidades climáticas afectaran principalmente a los cultivos de soja y maíz. Se suma a la baja producción la implementación de nuevas medidas arancelarias (derechos de exportación) que, junto al contexto comercial internacional, potenciaron la competitividad del poroto de soja.

Según proyecciones de Oil World, la producción de aceites y grasas en la Argentina se recuperaría en el ciclo 2018/19 –octubre 2018 a septiembre 2019- y para ello contará con el importante impulso que representa el retorno de las exportaciones a China a partir del mes de agosto de 2018. En dicho mes, Argentina despachó 32.000 toneladas de aceite de soja al gigante asiático y 57.000 toneladas en septiembre. De esta forma, en septiembre, las exportaciones nacionales de este producto a China superaron las ventas del aceite por parte de Brasil al gigante asiático en el mismo mes.

 

Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario