Qué deben saber los productores del acuerdo de carnes con China

Todos los detalles del nuevo protocolo para exportar carnes frescas, congeladas y con hueso al gigante asiático

25/01/2018 | 4:01

Tras una negociación de más de un año, recientemente representantes del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y de la Administración General de Supervisión de Calidad Inspección y Cuarentena de China (AQSIQ) acordaron los nuevos protocolos para exportar carnes al gigante asiático, que incluyen bovinas enfriadas, congeladas y con hueso, y de otras especies.

¿Qué implica el acuerdo? En un informe publicado en Valor Carne se describen las exigencias  de sanidad e inocuidad, relatadas por técnicos de Senasa.

 

Sin cambios para los productores

“Los niveles de exigencia aumentaron por el acuerdo, ya que se establecen en función del producto de mayor riesgo, que es la carne con hueso, por el virus de la aftosa. Pero para el productor no habrá ningún cambio”, dijo el Director de Sanidad Animal, Ricardo Maresca.

El protocolo tiene 17 artículos que abarcan desde condiciones sanitarias de campo, identificación animal, trazabilidad, inspección ante y posmortem en la faena, habilitación de los frigoríficos, etiquetado, temperatura de congelación y mantenimiento de la carne. “Son requisitos higiénicos, de inocuidad y de sanidad animal para garantizar que no se transmiten enfermedades al rodeo ni a los consumidores chinos”, explicó el funcionario.

En cuanto a sanidad, China reconoce a la Argentina como país libre de aftosa y de BSE, entre otras enfermedades. Además, se amplió a siete la cantidad de males endémicos sobre los que se tienen que ofrecer garantías, entre ellos tuberculosis, paratuberculosis y brucelosis. “Si aparece alguna de estas enfermedades en un establecimiento, el Senasa tiene que bloquear los movimientos para evitar que esos animales vayan a faena para el mercado chino y dejar el campo en cuarentena. Esto no está en el actual protocolo e implica contar con un sistema de vigilancia y de control que hubo que detallar y que fue aceptado por el AQSIQ”, afirmó.

Lo importante, en materia de sanidad, es que “para el productor no hay nuevas exigencias; son las mismas que hay para todos los mercados. La trazabilidad debe ser grupal, como para el resto de las exportaciones (excepto la Unión Europea) y para el mercado interno, y los animales que van a la faena para China no se deben mezclar con otros que tengan un estatus sanitario distinto, algo lógico que de todas formas quedó asentado en protocolo”, reveló.

 

En la industria

Si bien aún falta la confirmación oficial china, los funcionarios locales descuentan que las plantas que ya están exportando quedarían automáticamente habilitadas.

“El protocolo no suma nuevas exigencias para la industria. La intensidad de los controles, la presentación anual de carpetas con toda la documentación de la planta, las verificaciones y la validación del Senasa como garante de las exportaciones a China van a ser las mismas. En definitiva, termina siendo solo la ratificación de nuevos productos”, sostuvo Nicolás Winter, coordinador de la Dirección Nacional de Inocuidad y Calidad Agroalimentaria.

¿Las plantas que hoy pueden exportar estarán habilitadas? “No lo podemos asegurar hasta que no llegue el protocolo definitivo, pero estimamos que sólo tendrán que tramitar la incorporación de los nuevos productos y nosotros validarlos, lo que las dejará habilitadas”, afirmó. Y agregó: “con todo lo que hemos trabajado contamos con que va a ser un proceso sencillo”.

Para Winter, el nuevo protocolo “es una oportunidad para que la industria, gracias a la ampliación y diversificación de la cartera potencial de productos, pueda amortizar mejor las inversiones que ya realizó para enfrentar los requisitos sanitarios, de procedimientos y validaciones muy exigentes de China”.

De todos modos, habrá que esperar un poco más para que entre en vigor el nuevo protocolo. “Recientemente se repasó el articulado y se cerró la negociación sobre algunos puntos. Ahora, se tiene que realizar la redacción y el intercambio de los borradores y posteriormente la firma de las autoridades de la Argentina y China, algo que no debería demorarse mucho tiempo”, adelantó Maresca.

 

El mercado

Para Valor Carne, esta negociación es un éxito sanitario y diplomático. No obstante, a diferencia de muchas opiniones vertidas, sus responsables no creen que se plasme en un aumento del comercio importante e instantáneo, pero cubre aspectos de valía.

En primer lugar, va en el camino deseable de lograr la habilitación sanitaria de todos los productos en todos los mercados.  Además, el permiso a la carne enfriada nos posiciona muy bien para el previsible crecimiento de esta corriente, merced a la demanda potencial de millones de chinos de altísimo poder de compra.

Por último, el renglón de respuesta más inmediata será el de la carne con hueso. Si bien hay competidores que hace tiempo pueden vender este producto a china, como Australia y Uruguay, no exportan volúmenes muy importantes, lo que mejora las posibilidades para obtener una renta extra.

No obstante, en un producto típico como el asado, la Argentina tiene cierta desventaja, ya que su mayor precio interno, en relación con los países mencionados, hace que sea menos competitiva. Pero en otros cortes, como garrones, brazuelos, rabos, etc., tiene mucho para beneficiarse.