Perspectivas favorables en el mercado mundial de carne vacuna

La clase media asiática supera los 1600 millones de personas, que quieren mejorar rápidamente su dieta

09/12/2017 | 6:00

“El volumen del comercio internacional de carne creció 30 por ciento en los últimos diez años, mientras que el precio se catapultó 60 por ciento”, definió el consultor Víctor Tonelli en una reciente reunión de fin de año de Colombo y Magliano SA.

Las causas del aumento del comercio hay que asociarlas a la demanda de los países asiáticos, que cambiaron totalmente el mercado mundial de carne, con China como protagonista principal. Según la OCDE, hace 11 años había 1800 millones de personas de clase media en el mundo, principalmente en Europa y en Estados Unidos. Ahora, la clase media mundial está representada por 3200 millones de personas y más de la mitad está en Asia. En Europa y Estados Unidos está estancada. Según la organización, en 10 años habrá 5000 millones de personas de clase media y 3200 millones vivirán en Asia. Este fenómeno explica el comportamiento favorable del mercado de carnes y abre alentadoras perspectivas porque desde la naturaleza es imposible abastecer la demanda creciente con la tasa de aumento de la producción actual.

Por su parte, las causas del aumento de precios están asociadas a una demanda insatisfecha, dispuesta a pagar más por el producto. China no compraba carne vacuna a siete años atrás y hoy el responsable del 13 por ciento de las compras mundiales, y se ubica segunda después de EE.UU. que se lleva el 17 por ciento.

Nuevos mercados

Más allá de este crecimiento del volumen importado generado principalmente por los países asiáticos, la Argentina tiene la oportunidad de acceder, próximamente, países de alto poder adquisitivo, vedados al producto argentino por restricciones arancelarias y paraarancelarias.

Se estima que el comercio mundial de carne abarcará 10 millones de toneladas en 2017, de las cuales el 40 por ciento es importado por países a los que la Argentina no llega con sus carnes (Estados Unidos, Japón, Canadá y México entre otros). Si se reabre próximamente el mercado de Estados Unidos, se levantarán las restricciones de los demás.

Frente a este escenario que permite un negocio muy interesante, en un mundo donde no hay muchos buenos negocios, la Argentina tiene oportunidad de exportar más aumentando el porcentaje de destete del rodeo y el peso de faena de los novillos, con un gobierno que acompaña a la actividad.

Consumo interno saturado

El aumento de exportaciones sería una decisión saludable para la ganadería argentina. Sucede que el consumo interno absorbió alrededor de 2,5 millones de toneladas de carne en los últimos años, con una tendencia estable, mientras que la oferta de pollo y de cerdo creció raudamente y hoy alcanzó ese mismo volumen. Este proceso llevó a que el consumo de carnes por habitante haya llegado a 120 kilos por año, un valor que difícilmente pueda seguir creciendo. Es un volumen que triplica el consumo mundial promedio de las tres carnes por habitante y por año.

Es difícil pensar en aumentar significativamente el consumo interno de carne vacuna, frente a una sobreoferta de pollo en el mercado y un consumo de carne de cerdo que crece a razón de un kilo por habitante y por año. De ahí la importancia de aprovechar las oportunidades que ofrece la exportación.

 

Fuente: Carlos Marín Moreno. La Nación