Incendios en la Patagonia: más de 400.000 hectáreas arrasadas y fuerte impacto en la ganadería cordillerana

Desde la zona de Cholila, en Chubut, el productor patagónico Nicolás Sánchez Cores describió en Canal Rural el avance del fuego sobre campos de veranada, la pérdida de hacienda, infraestructura destruida y un escenario crítico para la ganadería trashumante, agravado por la sequía y la falta de nieve.

30/01/2026 | 11:06

Los incendios forestales continuaron avanzando durante meses en la Patagonia argentina y dejaron un escenario devastador para la producción agropecuaria. En diálogo con Canal Rural, el productor Nicolás Sánchez Cores relató desde la cordillera de Chubut la magnitud de los daños provocados por el fuego en la zona de Cholila. En la región, más de 400.000 hectáreas quedaron arrasadas.

“Estoy ubicado en la cordillera, a unos 1.300 metros de altura y a 13 kilómetros de Cholila. Este es un campo de veranada, donde normalmente tenemos los animales entre diciembre y abril”, explicó Sánchez Cores, al describir un sistema productivo profundamente afectado por la sequía y la ausencia de nevadas en los últimos años.

El productor señaló que la falta de humedad fue determinante para la propagación del fuego. “El año pasado prácticamente no nevó nada acá arriba y eso se sintió mucho. Hay agua para los animales, pero muy poca humedad. Lo que terminó de reventar todo fueron los incendios”, afirmó.

Según detalló, dos grandes focos afectaron directamente a la región: uno proveniente del Parque Nacional Los Alerces y otro iniciado en Puerto Patriada. “El incendio arrancó en Lago Menéndez, avanzó con el viento hacia Villa Lago Rivadavia y después llegó hasta Cholila. Se quemaron casas, galpones y no hubo tiempo de sacar la hacienda”, relató.

El cambio en la dirección del viento agravó la situación en las zonas altas. “El lunes y martes el viento empezó a tirar para arriba y se quemaron completamente las veranadas de muchísima gente que tenía vacas en la parte alta”, explicó. En su caso particular, el fuego avanzó por cañadones conectados y arrasó gran parte del campo. “Cuando hay viento, no hay agua, no hay avión ni helicóptero que lo pare”, resumió.

Las pérdidas incluyeron animales, alambrados e infraestructura productiva. “Conozco varios vecinos a los que se les quemaron las vacas. Desde acá hasta Villa Lago Rivadavia es todo un peladero, no hay alambrados, no hay nada”, describió.

Sánchez Cores remarcó además las dificultades propias de la ganadería extensiva patagónica para evacuar la hacienda en una emergencia. Acá juntar las vacas puede llevar una semana o diez días. No es como en Buenos Aires. En una situación así es cuestión de suerte”, explicó.

Quienes lograron salvar animales enfrentaron otro problema: la falta de campos disponibles. “Las vacas se bajaron a callejones o a pequeños potreros cerca del pueblo. Las partes húmedas que no se quemaron son muy reducidas”, señaló. En ese contexto, el municipio comenzó a repartir fardos de pasto como paliativo. “Es pan para hoy y hambre para mañana”, advirtió.

De cara al futuro, el productor expresó una fuerte incertidumbre. “No sé qué va a pasar de acá al invierno. Si nieva mucho se va a complicar, pero si no nieva tampoco hay humedad. Es muy difícil saber cómo se sigue”, concluyó.

La entrevista completa en MercadoVisión: