La cadena cárnica cierra un año ajustado: preocupación por costos, consumo firme y márgenes en rojo

Sergio Pedace, vicepresidente de CAMyA, afirmó en Canal Rural que el consumo interno de carne vacuna se sostuvo, pero advirtió que la suba del ganado, la falta de hacienda y los problemas financieros complicaron seriamente a matarifes, frigoríficos y carnicerías.

23/12/2025 | 10:25

El vicepresidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMyA), Sergio Pedace, realizó un balance del año para la cadena de la carne y describió un escenario complejo, marcado por costos en alza, márgenes ajustados y una fuerte tensión financiera, pese a que el consumo interno se mantuvo estable.

Pedace sostuvo que, en un contexto de transición económica, el mercado doméstico volvió a demostrar su peso dentro del negocio cárnico. “Toda la cadena tendría que ver que el consumo en la Argentina es lo más importante. En estos momentos de transición el público siguió comiendo carne”, expresó. No obstante, aclaró que el año resultó “complicado” para el sector, principalmente por la fuerte suba de la invernada y del ganado gordo.

Según explicó, el incremento del precio del novillo, que en noviembre rondó el 20% mensual, no logró trasladarse plenamente al mostrador. “Nosotros no podemos poner un porcentaje cuando salimos a la calle, porque no resiste. Hay casos en los que se vendió al costo o al mínimo para salvar los gastos”, afirmó, y remarcó que esa situación deterioró los márgenes de matarifes y frigoríficos orientados al consumo interno.

En cuanto a las ventas de fin de año, el dirigente indicó que el volumen se mantuvo en niveles similares a los de 2024. “Creemos que vamos a cerrar más o menos con la misma venta que el año pasado”, señaló, aunque advirtió que faltó salida para los cortes parrilleros tradicionales, como asado y vacío, debido a la mayor presencia de animales pesados orientados a exportación.

Pedace también puso el foco en la escasez de hacienda y en la necesidad de un cambio estructural. “El stock ganadero no se va a levantar de la noche a la mañana, va a tardar cuatro o cinco años”, indicó, y planteó que una de las alternativas fue avanzar hacia sistemas que permitieran obtener más kilos de carne por animal.

Otro de los puntos críticos fue la situación financiera de la cadena. El vicepresidente de CAMyA explicó que el encarecimiento de la media res y la venta fiada generaron un descalce de fondos. “El que fiaba diez medias hoy está fiando un 70% más en plata, y esa plata empieza a faltar en la cadena”, sostuvo.

Finalmente, advirtió que la coyuntura podía derivar en un proceso de reordenamiento. “Hay plantas frigoríficas y carnicerías que van a tener que evaluar si pueden seguir abiertas. La situación amerita tomar las riendas y ser eficientes”, afirmó. En ese sentido, remarcó la necesidad de valorizar subproductos como el cuero y las menudencias: “No puede ser que un animal valga tanto y el subproducto no valga nada. Algo tiene que cambiar”.

La entrevista en MercadoVisión: