Estados Unidos enfrenta la menor producción de carne vacuna en 70 años y crece la expectativa por una mayor cuota para Argentina

El analista Rafael Tardáguila, director de Fax Carne, advirtió que EE.UU. atraviesa una escasez histórica de ganado y proyecta importar un 50% más de carne que en 2019

24/10/2025 | 1:48

La ganadería estadounidense vive un momento inédito. “Estados Unidos está con el menor rodeo en 70 años”, señaló Rafael Tardáguila, director de Fax Carne, en declaraciones a Canal Rural Noticias.

Según explicó, el país cuenta actualmente con “unos 94 millones de vacunos, cuando hace 20 años tenía 10 millones más y hace 30, unos 20 millones más”.

El especialista detalló que, aunque la producción logró compensarse parcialmente con un mayor peso de las carcasas, “de todas maneras está con una producción doméstica chica”. En consecuencia, las necesidades de importación se dispararon:

“En 2019, Estados Unidos importaba 1.420.000 toneladas peso carcasa de carne vacuna; las proyecciones del Departamento de Agricultura indican que este año llegará a 2.200.000 toneladas, casi un 50% más”, explicó Tardáguila.

El grueso de esas compras corresponde a carne magra o industrial, utilizada para elaborar hamburguesas, uno de los productos más consumidos en el país. “Estados Unidos debe ser el principal consumidor per cápita de hamburguesas del mundo”, señaló.

En ese marco, en las últimas horas surgieron versiones sobre un posible incremento de la cuota de importación argentina, actualmente fijada en 20.000 toneladas. “Los rumores indican que podría cuadruplicarse hasta 80.000 toneladas peso embarque”, apuntó el analista, aunque advirtió que sería complejo implementarlo:

“Trump no le hace mucho caso a las normativas, pero hay reglas de la Organización Mundial del Comercio que limitan esos movimientos”, sostuvo.

De concretarse, esa ampliación sería significativa para Argentina, pero marginal para el mercado norteamericano: representaría apenas un 5% de las importaciones totales y menos del 1% del consumo estadounidense.

No va a bajar los precios al consumidor, pero sí puede generar malestar entre los rancheros de Estados Unidos”, concluyó Tardáguila.

El análisis completo: