UE debate postergar la ley antideforestación y Costamagna advirtió: “La flexibilización es para los europeos, no para los exportadores”
En diálogo con Canal Rural, el ingeniero agrónomo Andrés Costamagna analizó el tratamiento que el Parlamento europeo realiza en Bruselas sobre la posible postergación de la ley antideforestación. Aseguró que cualquier flexibilización beneficiaría a los importadores europeos y no aliviaría las exigencias sobre los países exportadores, entre ellos la Argentina.
25/11/2025 | 10:39El Parlamento de la Unión Europea mantiene un plenario clave en Bruselas en el que se evalúa si postergar o no la entrada en vigencia de la ley antideforestación prevista, inicialmente, para el 1° de enero de 2026. En diálogo con Canal Rural, el ingeniero Andrés Costamagna describió un escenario “muy difícil” y aseguró que la definición llegaría “entre las 2 y las 3 de la tarde”.
“Estimamos que en dos horas se iba a tratar la propuesta del Consejo de Ministros”, explicó. Recordó que la votación del 13 de noviembre había fracasado y que “Dinamarca llegó con una propuesta que solo acompañaron tres países de los 27”, lo que obligó a revisar el texto.
Costamagna remarcó que Europa atravesaba un cambio de postura influido por tensiones arancelarias, la agenda energética y las señales políticas surgidas de la última COP: “La meta climática europea empezó a ceder ante la inflación en alimentos”, sostuvo. Y agregó: “Antes eran muy agresivos, muy duros; ahora parecen un poquito más flexibles”.
“La flexibilización es para los europeos, no para los exportadores”
El especialista advirtió que algunos medios hablaban de flexibilización, pero aclaró que el posible alivio regulatorio no modificaba las exigencias para los países exportadores. “Cada vez que vean que hay flexibilizaciones, es para los europeos. No es para los exportadores, a los exportadores no les cambia nada”, afirmó.
Según detalló, la propuesta del Consejo buscaba aplazar un año la implementación para “fortalecer los sistemas informáticos y las herramientas internas de control del importador europeo”, pero no reducía los requisitos de trazabilidad, georreferenciación y diligencia debida para proveedores de carnes y granos.
El ingeniero también señaló que la Argentina había sido calificada con “riesgo estándar”, peor posicionamiento que Uruguay y Australia. “Nos pone en peor posición para competir porque el importador correría riesgo de pagar multas”, explicó. Para los países con riesgo bajo, la revisión documental era de uno cada diez contenedores; para el riesgo estándar, la revisión aplicaba a todos.
Cuestionó con dureza la metodología europea: “Llama la atención que para calificarnos no tomaron el informe del Ministerio de Ambiente, sino el de una ONG subsidiada por europeos. Tomaron la información de un tercero como válida”. Agradeció, además, la intervención de cancillería para reclamar la revisión técnica de la calificación.
Trazabilidad, plataformas y desinformación
Costamagna planteó que muchos productores permanecían desinformados sobre los sistemas disponibles. Remarcó que VISEC carne, la plataforma que trazaba tanto establecimiento como animales, era gratuita para el productor y financiada por la cadena exportadora. “El productor está totalmente desinformado”, dijo, y aclaró que el Senasa no intervenía porque “la obligación es al importador europeo, no al país”.
Señaló que la tensión de la última semana surgió porque “a los consignatarios y frigoríficos les llegaban consultas de los productores y no sabían cómo resolverlas”, aunque afirmó que ya se trabajaba para ordenar el proceso documental.
Por otro lado, Costamagna resaltó la importancia estratégica del mercado europeo, pese a representar apenas entre 6 y 7% de las exportaciones de carne argentina. “No lo queremos perder porque llevamos 30 años desarrollándolo”, afirmó. También sostuvo que el nuevo escenario global exigía mayor profesionalización: “En carne nunca conocimos bien el comercio internacional porque siempre estuvimos bajo regulaciones. Ahora parece que nos abrieron la jaula y nos cuesta salir”.
Al cierre, el especialista recomendó estar atentos a la evolución europea y comenzar a familiarizarse con los sistemas de trazabilidad electrónica. “Todo el mundo quiere saber dónde se produjo, cómo se produjo y quién lo hizo”, señaló. Y concluyó: “Ojalá logremos que no se ponga en práctica nunca, pero mientras tanto, como no sabemos, tratamos de estar listos”.
La entrevista completa en MercadoVisión:
