La ganadería entra en una fase de fuerte restricción y tensiona los precios de la carne

Ignacio Iriarte advierte que la oferta para faena se mantiene en niveles “bajísimos”, mientras el negocio exportador sostiene una demanda firme desde China, Estados Unidos, Europa e Israel.

19/03/2026 | 2:12

El mercado ganadero argentino atraviesa semanas decisivas. La menor oferta de hacienda se profundiza desde fines de 2025 y, según analiza Ignacio Iriarte, en marzo vuelve a darse “un nuevo escalón de la oferta hacia abajo”. Para el especialista, la caída de la faena deja de ser un dato aislado y empieza a mostrar señales de un posible cambio de ciclo.

Iriarte remarca que en enero y febrero la producción de carne vacuna, medida en kilos en gancho, cae cerca de 10% interanual, un retroceso que define como “una magnitud extraordinaria”. En ese marco, sostiene que la ganadería local se acerca a una etapa de retención: “Si no es un cambio de fase del ciclo ganadero, estamos muy cerca”.

El consultor explica que la oferta se achica desde hace siete meses y que ya no se trata de “niveles bajos, sino bajísimos”. Bajo esa dinámica, proyecta una merma de entre 200.000 y 250.000 toneladas de carne para este año. “Argentina tiene un problema de cualquier cosa menos de demanda; tiene un problema de oferta”, sintetiza.

En paralelo, el frente externo se mantiene muy activo. Pese a la tensión geopolítica en Medio Oriente, Ignacio Iriarte considera que el mercado internacional de la carne vacuna continúa “extraordinario”. Afirma que, por ahora, la guerra no provoca un derrumbe del consumo y que el impacto más visible pasa por el aumento de fletes, seguros y la valorización del dólar.

La gran novedad llega desde China. El analista señala que el gigante asiático acelera compras por encima de lo esperado ante las cuotas fijadas para Brasil y Australia, lo que genera temor por una eventual escasez hacia mitad de año. “China se está quedando sin carne”, afirma. En ese escenario, destaca que Argentina queda bien posicionada, aunque limitada por su propia escasez de hacienda.

También observa oportunidades en Estados Unidos, por la cuota adicional, y en Europa, donde una menor faena local puede sostener valores. Sin embargo, advierte que los frigoríficos empiezan a sentir el peso de una materia prima extremadamente cara. “Los precios de la hacienda siguen siendo los precios reales más altos de la historia”, dice.

De cara a los próximos meses, Iriarte recuerda además que la estacionalidad juega en contra de los valores ganaderos en la segunda mitad del año. Aun así, el verdadero interrogante sigue siendo la oferta: si la retención se afirma, la presión sobre los precios puede mantenerse mucho más allá del patrón habitual.

El análisis de Ignacio Iriarte: