Carne porcina: costos en alza, presión importadora y un 2026 que se proyecta con cautela
La producción de cerdo cerró 2025 con un crecimiento del 3%, pero con márgenes ajustados por el fuerte aumento de costos y la competencia de carne importada desde Brasil. Desde la Federación Porcina Argentina advirtieron sobre un cambio en el modelo productivo y reclaman reglas claras para sostener la actividad.
12/01/2026 | 11:24La producción porcina argentina atravesó en 2025 un año de fuertes contrastes. Según explicó Agustín Seijas, director Ejecutivo de la Federación Porcina Argentina (FPA), el primer semestre se mostró estable, con buenos niveles de consumo y una demanda firme, pero el segundo semestre quedó marcado por un fuerte incremento de los costos de producción y precios del cerdo que no acompañan la inflación.
“Fue un año bastante cambiante. Arrancó muy bien, con un primer semestre estable y una tracción de consumo muy buena, pero en el segundo semestre los costos de producción subieron más de un 50%, mientras que el precio del cerdo en pie aumentó apenas entre 18 y 19%”, señaló Seijas.
Ese desfasaje impactó de lleno en la rentabilidad del productor y aceleró un cambio en el modelo productivo. “Se empieza a ver una tendencia a producir mayor volumen con márgenes mucho más chicos. El precio queda planchado y eso genera mucha presión sobre la actividad”, explicó.
A pesar de ese contexto, la producción porcina creció un 3% durante 2025, impulsada principalmente por mejoras en eficiencia y por la faena de animales más pesados. “Es una de las pocas cadenas que muestra crecimiento constante en los últimos 20 años”, destacó el directivo de la FPA.
Uno de los principales focos de preocupación es el aumento de las importaciones de carne de cerdo, especialmente desde Brasil. “En toneladas puede no parecer significativo, pero cuando se analiza por cortes, el impacto es enorme”, advirtió Seijas.
Como ejemplo, remarcó que en septiembre se importó la misma cantidad de bondiolas que las que se produjeron en todo el país. “Ahí es donde se rompe la comercialización. Tenés que competir con un producto más barato, producido en condiciones mucho más favorables que las nuestras, y eso termina poniendo un techo al precio del cerdo en el mercado interno”, afirmó.
Entre las diferencias de competitividad con Brasil, Seijas mencionó el uso de promotores de crecimiento, políticas públicas orientadas al modelo agroexportador y un esquema impositivo más favorable. “En Argentina seguimos acumulando saldos técnicos de IVA que nunca se recuperan. Un productor chico o mediano puede tener 200 millones de pesos atrapados en el sistema en un año”, ejemplificó.
En paralelo, el consumo interno muestra una señal positiva. Durante 2025 aumentó alrededor de un 10% y alcanzó unos 19 kilos por habitante por año. “El consumidor nota una brecha de precios de más del 50% respecto de la carne vacuna y también reconoce que la carne de cerdo es una proteína de altísima calidad”, sostuvo.
De cara a 2026, desde la Federación Porcina Argentina proyectan un nuevo crecimiento del 3%, aunque con cautela. “La cadena va a seguir creciendo, pero necesitamos resolver cuestiones de fondo: inversión, exportaciones, financiamiento y un marco impositivo que no castigue al que produce”, remarcó Seijas.
Actualmente, el 98% de la producción se destina al mercado interno y solo el 2% a la exportación, principalmente a países de África. “Si queremos seguir creciendo hacia 2032, como plantea nuestro plan estratégico, necesitamos desarrollar la exportación. No hay mercado interno que resista absorber todo lo que producimos”, concluyó.
La entrevista en MercadoVisión;
