En febrero cayó la faena por primera vez en más de 2 años

Se conocieron algunos indicadores oficiales referidos a la producción de carne vacuna.

21/03/2019 | 12:20

Según Agroindustria en febrero se faenaron 990 mil cabezas de las cuales el 48,1% fueron hembras. Respecto del mismo mes del año pasado la caída en la oferta de gordo fue de 2,6%. En síntesis, la estadísticas comenzaron a expresar lo que vienen señalando los operadores, una oferta reducida que derivó en la suba de precios que se vio desde diciembre.

Además, la baja en la faena de febrero fue la primera en más de 2 años de continuo aumento de la oferta.

La oferta de ganado para faena derivó en una producción de 225 mil toneladas lo que indica una caída de 2,5% respecto de febrero del año pasado. Si bien no se sabe cuál es el volumen de exportaciones del mes pasado, suponiendo que se hubieran sostenido en niveles levemente inferiores a los de enero de este año el promedio per cápita sería de 52 kilos, pero habrá que esperar a las cifras oficiales de definitivas para dar cuenta de este otro indicador que en los últimos meses viene en retroceso. En definitiva el menor consumo ponderado es consecuencia de exportaciones sostenidas pero principalmente de la menor oferta de los engordes a corral que tuvieron enormes pérdidas económicas el año pasado.

Los feedlots que siguen sin tener ganado terminado pero que comenzaron lentamente a llenarse este mes aprovechando los mejores precios del gordo y la abundante cosecha de maíz en puerta que promete disponibilidad y precios que tienen retenciones de 10%.

En ese contexto de baja oferta y consume pér capita en retirada es de esperar que el mercado -y en particular las categorías livianas que atienden a los grandes centros urbanos y especialmente a los sectores sociales con más recursos- siga firme al menos por un par de meses más. Cabe recordar que de acuerdo con los datos relevados por el IPCVA entre febrero 18 y febrero 19 el precio de la carne al consumidor aumento 80% y en igual porcentaje lo hizo la hacienda lo que significa que la industria trasladó a la góndola todo el incremento de la hacienda pero también que el consumidor argentino convalidó esos incrementos.