Fiebre aftosa: Bernardo Cané advirtió que la libre elección del veterinario puede “debilitar el sistema sanitario”

El ex presidente del Senasa cuestionó la resolución que habilitó al productor a elegir profesional y vacuna para la campaña antiaftosa. Señaló que la medida no se consensuó con provincias ni entidades y alertó sobre posibles riesgos para el esquema sanitario.

16/03/2026 | 10:26

La decisión del Gobierno nacional de permitir que los productores elijan al veterinario y la vacuna para la campaña contra la fiebre aftosa generó debate dentro del sector ganadero. Para el ex presidente del Senasa, Bernardo Cané, la medida introduce cambios relevantes en un sistema sanitario que funcionó durante más de tres décadas y que, según su mirada, debería haberse discutido previamente con todos los actores involucrados.

En diálogo con Canal Rural, el ex funcionario recordó que el plan de control y erradicación de la aftosa se estructuró desde fines de los años 80 bajo un esquema público-privado que involucró al Estado, a los gobiernos provinciales y a los productores organizados a través de fundaciones sanitarias. “El sistema sanitario argentino de sanidad animal es un sistema público privado”, explicó.

Cané sostuvo que el nuevo esquema podría afectar ese entramado institucional. “Tender a desfinanciar, a desautorizar o a aflojar las fundaciones me parece que es un gran error”, afirmó. En ese sentido, remarcó que el Senasa por sí solo no tiene capacidad operativa suficiente para sostener el sistema en todo el territorio. “Si en el 89 consideramos que Senasa solo no podía, imagínate hoy con personal, presupuesto y movilidad”, planteó.

El ex titular del organismo también cuestionó la forma en que se tomó la decisión. Según indicó, tanto gobiernos provinciales como entidades agropecuarias manifestaron que no participaron del proceso de consulta previo. “Me parece que acá faltó consensuarlo con el sistema: con los gobiernos provinciales, con las entidades y con los productores”, señaló.

Desde el punto de vista sanitario, Cané advirtió que debilitar los mecanismos actuales podría generar vulnerabilidades. Aunque Argentina se mantiene libre de la enfermedad, recordó que el virus sigue circulando en otras regiones del mundo. “El riesgo sanitario existe: hay aftosa en África, en Medio Oriente y también hubo en Europa”, explicó.

Además, planteó que un sistema menos estructurado podría abrir la puerta a prácticas irregulares en algunos casos. “El 99% de los profesionales son muy buenos, pero temo que bajo presión comercial algún veterinario pueda no actuar con la coherencia sanitaria necesaria”, sostuvo.

Para el especialista, el debate debería centrarse en mejorar y auditar el sistema actual en lugar de reemplazarlo. “Las fundaciones deben auditarse y actualizarse, pero no matar al cartero”, afirmó. En ese sentido, propuso que el tema sea analizado por las comisiones provinciales de sanidad animal y por la Comisión Nacional de Fiebre Aftosa antes de que la norma entre en vigencia.

Cané también se refirió a la apertura para importar vacunas antiaftosa desde otros países. En ese punto se mostró favorable a revisar las restricciones previas. “La vacuna que erradicó la aftosa en Brasil funciona en Uruguay, Paraguay y Bolivia. Me parecía extraño que en Argentina no pudiera utilizarse”, afirmó.

Según concluyó, todavía hay margen para revisar la implementación de la medida antes de que comience a aplicarse. “Como es una norma que pasaría a funcionar dentro de nueve meses, hay tiempo para discutirla, negociarla y acordar cosas más sensatas”, sostuvo.