Corrección global y menor oferta sostuvieron la tensión en el mercado ganadero
Ignacio Iriarte analizó la baja internacional de precios y advirtió que la escasez de hacienda limitó cualquier caída en Argentina
26/03/2026 | 1:28El mercado ganadero atravesó una etapa de ajuste tras los valores récord alcanzados en los últimos meses, en un contexto internacional que también mostró señales de corrección. Según explicó Ignacio Iriarte, esta dinámica no sorprendió: “el mercado ganadero con una corrección de los valores, como se está dando en muchos países del mundo en este momento a la baja, a partir de precios extraordinarios”.
El especialista sostuvo que el comportamiento respondió en parte a factores estacionales. “Los precios reales de la hacienda en la Argentina marcan un máximo en febrero, marzo, abril”, indicó, y recordó que luego tienden a debilitarse hacia el segundo semestre. Sin embargo, en este ciclo se sumaron elementos adicionales: los valores internos alcanzaron niveles históricos en dólares, superando ampliamente a los de competidores como Brasil.
En ese sentido, Iriarte advirtió un desfasaje entre el mercado interno y el externo: “el precio de la hacienda ha crecido mucho más rápido internamente en dólares que lo que creció el precio FOB” . Esta situación impactó directamente en la competitividad exportadora y explicó la caída de los embarques en los últimos meses.
A pesar del ajuste, el consumo interno mostró una notable resistencia. “Los consumidores evidentemente están consumiendo 3, 4, 5, 6 kilos menos que un año atrás, pero a precios muy superiores”, señaló, destacando que el gasto total en carne incluso aumentó . No obstante, remarcó que existe un límite a esa convalidación de precios.
El factor clave que sostuvo el mercado fue la oferta. La faena registró una caída significativa: “la faena expresada en kilos de carne… está 10% abajo del año pasado”, afirmó Iriarte . Esta reducción implicó un faltante estimado de hasta 200 mil toneladas de carne para 2026, lo que actuó como piso para los valores.
En paralelo, el escenario internacional sumó incertidumbre. Conflictos geopolíticos y tensiones comerciales impactaron en costos logísticos y expectativas financieras. Aun así, la demanda global continuó firme, con China como protagonista. “En el primer bimestre del año importaron 34% más de carne que el año pasado”, destacó.
De cara a los próximos meses, el analista planteó que la Argentina enfrentará una restricción estructural de oferta, lo que limitará el volumen exportable. “Un pronóstico razonable hoy sería que vamos a aportar este año 800 a 850 mil toneladas”, señaló, lejos del millón proyectado tiempo atrás.
