La faena se enfría y la exportación pisa el acelerador: el termómetro ganadero según Iriarte
En semanas previas a las elecciones, la oferta de hacienda se retrae y se afirma el pulso exportador, con China comprando fuerte y precios internacionales en recuperación. “La política cambiaria después de octubre va a cambiar”, anticipa Ignacio Iriarte
18/09/2025 | 10:56La incertidumbre electoral y, sobre todo, cambiaria volvió a achicar la oferta de hacienda. Ignacio Iriarte lo resume sin rodeos: “Tal cual como se preveía… la oferta se restringe de 55–57 mil cabezas diarias de faena a 46–48 mil”. Son datos provisorios de DTE/Senasa que confirman un freno especialmente visible en la mercadería de exportación.
El telón de fondo es un mercado externo muy activo. “La exportación está entrando a tallar con una fuerza cada vez mayor, con un tipo de cambio que ha mejorado 25% en tres meses y con precios internacionales que han pegado un escalón”, señala. China, pese a declarar stocks altos y resistirse a pagar más, vuelve a demandar “volúmenes extraordinarios”, mientras Estados Unidos y varios destinos de Asia sostienen el apetito. En paralelo, Brasil y Australia capitalizan gran parte del crecimiento global, aunque Iriarte advierte que “hay vida fuera de China” y que diversificar vuelve a ser la consigna.
En el frente interno, las cotizaciones muestran un reacomodamiento dispar: “El novillo subió 11% respecto de junio; la vaca gorda, 46%; la conserva, 57%; y el novillo Hilton, 19%”. El consumo luce más frío por la debilidad económica y la sobreoferta de livianos, pero el negocio exportador recupera márgenes y puede empezar a “invadir” categorías cercanas al consumo cuando “la exportación empieza a ganar dinero”.
La oferta estructural no ayuda: “La cantidad de vientres sigue cayendo… es difícil que por eficiencia del rodeo, peso medio o número de vacas esto cambie en los próximos dos años”. Con producción estancada y un consumo que se resiste a bajar de 45 kg per cápita, Iriarte proyecta que la participación exportadora, que tocó un piso de 23–24%, podría moverse a 27–28% y, luego, “recuperar niveles de un tercio de la demanda total”.
El driver político será decisivo. “Hay consenso en que la política cambiaria después de octubre va a cambiar. No se sabe cómo”, admite. Si la tendencia externa y cambiaria se afirma, el puente entre exportación y precios internos podría reactivarse, como ocurrió en 2022, cuando el novillo tocó máximos históricos por pocos meses.
